Hola, bebé ¿chao sexo?

Después del nacimiento, las parejas deben esperar 6 semanas o 40 días para retomar las relaciones sexuales. Dolor, miedo a un nuevo embarazo y falta de deseo son los principales problemas, después del parto.

02 mar 2018 / 00:02

Las varias veces que se despertaba en la madrugada porque la niña lloraba y las largas jornadas que mezclaban la universidad, el hogar y el cuidado de la pequeña fueron factores suficientes para que Kelly no reanude su vida sexual plenamente. Jullieth crecía, pero la intimidad no volvía a la normalidad. Los encuentros eran esporádicos y no tenían la misma complicidad que había previo al embarazo. Tres años después, el amor cedió. Se divorciaron sin haber redescubierto la ruta del sexo.

Su caso llegó al extremo, al fin de lo que pudo ser una familia feliz. Sin embargo, esta carencia de deseo sexual posparto no es una situación eventual. Según la Universidad de Melbourne, Australia, el 89 % de las mujeres reconoce problemas en la intimidad durante el primer trimestre. Las complicaciones, incluso, se extienden hasta el primer año después del alumbramiento.

Los principales temores que obstaculizan el reencuentro son el temor al dolor, a un nuevo embarazo y la falta de interés sexual femenino.

Según el ginecólogo Humberto Marengo, después del embarazo la prolactina, hormona que estimula la producción de leche, repercute en el libido femenino y reduce el apetito sexual.

Por otro lado, el sexólogo y terapeuta familiar Édison Pazmiño explica que el miedo al dolor que podría sentir no está injustificado. Según él, “la parte genital queda delicada y eso podría implicar molestias”. Sin embargo, destaca que se habla de la parte penetrativa. Ambos expertos concuerdan en que no se debe descuidar la parte erótica de la relación y que el posparto no es justificación para que muestras de afecto y placer no se den.

No existe una receta para decir una fecha en la que se puede o no reiniciar la actividad sexual. Hay parejas que vuelven a hallar el camino al sexo en las primeras semanas mientras que a otras les cuesta meses. A pesar de eso, el doctor Marengo explica que hay un consenso en la comunidad científica de que después del puerperio (período para la recuperación del aparato reproductor femenino y que dura entre 40 días y 6 semanas) es desaconsejable el coito por distintos factores como los loquios (sangrados vaginales).

Para el retorno de la penetración ambos deben sentirse física y emocionalmente preparados. La terapeuta familiar Karina González de Cucalón recomienda a las mujeres que disfruten de su etapa de la maternidad, pero que recuerden “que también son mujeres” y que las relaciones sexuales son parte de una pareja sana. Finalmente, exhorta a que se hablen abiertamente las molestias, dudas o temores que sientan y busquen ayuda profesional en caso de percibir insatisfacción o dudas.

En el posparto ¿Qué pasa con ellos?

“Una transformación en el estilo de vida”, así define el ginecólogo Eduardo Marengo a la llegada de un bebé, sobre todo en el caso de las familias primerizas. Este proceso no solo afecta a las madres, los hombres también son parte de él. Según un estudio de la Universidad de Northwestern Feinberg en Chicago, Estados Unidos, entre el 5 y 10 % de padres han sufrido síntomas de la depresión postparto.

Otro aspecto que los afectan son los períodos de ‘abstinencia’ que secundan al parto. Aunque el doctor Marengo resalta que a pesar de no darse la penetración “no se debe descuidar el juego erótico”. Este experto asegura que la baja de deseo sexual implica también a los hombres. Si bien es cierto ellos hormonalmente no están regulados para la disminución biológica, pero el agobio y miedo a lastimar a su pareja provoca el retardo del reencuentro sexual. En cambio, aquellos que tienen la intención de reiniciarla pero cuyas parejas aún no lo desean experimentan sentimientos de rechazo, confusión o desplazamiento por el nuevo integrante.

Marengo recomienda que el esposo tenga paciencia y comprenda que su pareja está pasando por un tiempo de recuperación. Él insiste en que “los besos, las caricias y otras formas de actos sexuales” deben ser desarrollados para no perder la complicidad sexual entre ambos. Por su parte, el sexólogo César Merino sugiere que la pareja comparta tiempo haciendo deportes juntos o experimentar nuevas experiencias como yoga de pareja o yoga tántrico. Merino considera que la comunicación debe ser primordial y que se deben fijar fechas para disfrutar de pareja.

Es fundamental que el esposo asimile que su mujer no lo rechaza a él sino a tener relaciones sexuales. La llegada de un niño no merma el amor por la pareja sino que es un nuevo esquema al cual ambos deben adaptarse.

Sentir dolor ¿es normal?

Cuando la pareja ha decidido que están preparados para volver a incluir la penetración en su vida sexual, es común que se sienta un ligero dolor. Es probable que esta respuesta se deba a que aún no ha cicatrizado totalmente el aparato reproductor femenino, ya sea porque el parto normal presentó complicaciones y se recurrió a la episiotomía (corte que se realiza para evitar desagarros en los tejidos vaginales y facilitar la salida del bebé) o que internamente no se hayan curado las heridas de la cesárea.

Sin embargo, la ginecóloga Borja insiste en que el dolor debe ser descendiente y no debe durar más allá de los primeros encuentros sexuales. En el caso de que las dolencias se mantengan se debe visitar al ginecólogo para descartar que orgánicamente haya algún inconveniente. La razón puede ser variada como heridas no cicatrizadas, restos de placenta o infecciones pélvicas.

La experta también recomienda que durante un tiempo posterior al regreso de las penetraciones, se incluya al preservativo. Si bien es cierto, hay una baja probabilidad de embarazo en las

Otros problemas

Físico

Resequedad vaginal: Es una consecuencia que se puede dar durante el posparto y es el descenso del estrógeno la causante de esta variable en la lubricación vaginal. Esto provoca que durante las relaciones sexuales con penetración exista dolor. El sexólogo Édison Pazmiño insta a que en estos casos se acompañe el acto con lubricantes y que si el problema de la carencia de lubricación persiste, entonces se visite a un experto en el ámbito de la ginecología. Otros expertos indican que esta es una de las principales razones de rechazo al sexo.

Psicológica

No aceptación de su figura: Regresar a la silueta previa al embarazo es un proceso que toma tiempo pero, no todas las madres lo comprenden así. Según la terapeuta familiar Karina González de Cucalón, las mujeres se enfrentan a la disyuntiva de estar felices por la maternidad, pero a la vez sienten que su cuerpo se ha ‘deformado’. Esto también puede ser un obstáculo para la relación sexual porque se sienten avergonzadas de que al estar desnuda su pareja vea un cuerpo diferente. La doctora recomienda que se hable con el otro y con un terapeuta familiar. Otros expertos sugieren que se reinicie la actividad física.

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