La versión digital del abuso

Este tipo de dominación es de hombres hacia mujeres y viceversa. Tampoco es exclusiva de la juventud.

08 jun 2018 / 00:00

¿Cuándo fue la primera vez que recibió un celular? Probablemente cuando ya fue adolescente, como regalo de cumpleaños, de graduación o simplemente de manera inesperada. Desde entonces, no se aleja de él como si fuese parte de su cuerpo y allí guarda toda su información, eso sin contar con que es su medio favorito para ingresar a las redes; sí, aquellas que lo mantienen en contacto con sus viejos amigos del colegio o la prima que vive en Estados Unidos. Allí puede postear cualquier tipo de foto, la de su primer día en el trabajo o de ese fin de semana de playa que tanto disfrutó. Pero esa fue la del problema. A su pareja no le gustó y la eliminó de la red social sin consultarlo siquiera.

Tal vez pueda pasar como un hecho aislado, pero eso, según el Ministerio de Sanidad del gobierno español, es un signo de violencia de género digital, un término al que varios expertos apoyan, pero con el que también discrepan y lo califican como invasión a la privacidad.

Cabe recalcar que la violencia de género digital no es una problemática exclusiva de un sexo. Tanto hombres como mujeres pueden ejercerla, porque “tiene que ver más con el tipo de personalidad y con las costumbres”, asegura la terapeuta familiar Carolina Peñafiel. También indica que este tipo de abuso ‘moderno’ pasa tanto en jóvenes como adultos.

Según la psicóloga Nubia Vanegas, “estas conductas son producto del miedo que se desencadena en un imperativo de control y está basado en la necesidad de mantener una sensación estable de felicidad, porque cualquier situación que refleje inestabilidad le ocasiona miedo o desesperanza”.

Pero que la pareja tenga acceso al celular del otro no es negativo, siempre y cuando haya existido un previo acuerdo. “La diferencia está cuando lo hacen a escondidas, hurgando para encontrar algo que me va a causar dolor”, sostiene Vanegas.

Sea por redes o en el mundo físico, la pareja debe establecer límites basados en un código de convivencia, de manera que ninguno de sus integrantes se sienta violentado o sometido por el otro.

Indicios de violencia de género

- Acosar a la pareja a través del celular.

- Interferir en la manera en que la pareja se relaciona con otros en Internet.

- Espiar su móvil.

- Presionar al otro para que revele sus claves personales.

- Censurar las fotos que el otro publica.

- Controlar sus movimientos en redes sociales.

- Insistir en que la pareja muestre los chats que mantiene con terceros.

- Exigir su ubicación mediante la geolocalización.

- Obligar a que la pareja envíe fotos íntimas.

- Enfadarse si el otro no contesta con rapidez los mensajes.

También afecta el mundo real

La experta en redes Diana Maldonado asegura que la violencia virtual se ejerce y tiene sus consecuencias en el mundo real y virtual. “Un mundo no excluye al otro, interaccionan y se relacionan en doble vía, de ida y vuelta, porque se producen hechos y resultados en ambos lados.”

El daño puede ir desde baja autoestima hasta ser capaz de desembocar en depresión y en suicidios.

Tan críticas son las consecuencias de la violencia de género digital que incluso la OMS asegura que según sus datos recogidos en 80 países, esta ha afectado a un tercio de las parejas.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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