El vermut, un buen aperitivo

Aparece en eventos sociales y usted ni enterado. Es un licor no my conocido por falta de cultura, pero es muy bueno para la digestión.

19 may 2019 / 00:19

En los años 60 se hizo muy popular, gracias al detective más famoso y glamuroso del cine, el agente 007, James Bond, quien en una que otra escena salía bebiendo vermut en un martini, pues dicho licor es uno de los ingredientes.

Sin embargo, este personaje ficticio no era el único que lo disfrutaba. También lo hacían Salvador Dalí, Richard Nixon, Cary Grant, Frank Sinatra, entre otros.

El vermut está elaborado con uva tinta (negra) o blanca (la primera procesada) y se sirve antes de las comidas para generar la sensación de hambre y preparar el aparato digestivo para su función, evitando obstrucciones en el colon e inflamaciones, explica Edwin Gallardo, experto en coctelería y servicio, maestro de la Escuela de los Chefs.

¿Con qué beberlo?

Cuatro son sus variedades, seco, semiseco, semidulce y dulce. Los secos puede combinarlos con gin o ginebra (2 oz de cada uno) y transformarlo en un martini, completando con tres aceitunas sin hueso (con pimiento), el aperitivo perfecto para los mariscos, porque estos contienen mucha grasa y el vermut ayuda a que se asimile mejor y se disuelva con facilidad. Para los pescados también es una excelente alternativa.

Si va a comer carne o pollo, lo ideal es mezclarlo con uno dulce. El vermut rosso o rojo es el indicado, con whisky (2 oz de cada uno), para así elaborar un clásico coctel, el Manhattan, que se lo sirve con unas gotas de amargo de Angostura y una cereza. Este licor facilita la descomposición de la proteína y su respectiva digestión.

Su buen complemento

Es el vino, que se tomaría después de este aperitivo, acompañando a las comidas. “Eso es parte del arte de saber comer”, comenta Gallardo, quien dice que su origen es italiano, aunque también hay vermut francés.

El martini se puede consumir en el almuerzo o la cena, como desee. Se recomienda solo uno por comida. Quien no esté acostumbrado a ingerirlo, lo sentirá fuerte, pues a 38 llega su grado alcohólico, mientras que una copa de vino alcanza de 8 a 12 grados y la cerveza hasta 11 grados.

Con museo y todo

¿Sabía que hay un museo en honor al vermut? Está en España, Reus. Todo empezó con el obsequio que un padre le hiciera a su hijo, produciéndose la más amplia colección de este licor del mundo (1982). Se exhiben cerca de 2.000 marcas, procedentes de 56 países. La entrada es gratuita, y allí también funciona un restaurante.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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