Mime sus pies

No por estar frecuentemente escondidos, significa que deben ser olvidados. Si atiende esta zona, garantizará salud y belleza.

19 may 2019 / 00:46

¿Le gusta estar pendiente de las últimas novedades estéticas para el cuidado del cutis, las manos y el cuerpo?, eso está muy bien. Pero recuerde que los pies también requieren de atención y esmero; después de todo, ellos son los que, día a día, sostienen el peso corporal y permiten su movilidad.

El calzado inadecuado, incorrecto secado y la escasa hidratación, son algunos de los problemas.

¿Qué hacer por ellos, para conservarlos prolijos y saludables? La podóloga clínica Gladys Tacora aconseja ponerse en manos de estos especialistas, quienes le realizarán limpiezas profundas, una vez al mes, que consisten en exfoliar, limar y cortar correctamente las uñas.

Incluso, tratar casos como la onicomicosis (hongos), callos y uñeros. “Este último es el más común y se presenta cuando existe un mal corte y la uña crece mal introduciéndose en los pliegues de piel que la rodean, generando inflamación”.

¿Qué hacer? El podólogo realizará una corrección de corte según el grado de afectación. “Si se subsana a tiempo, se pueden corregir alteraciones más severas”, asegura la podóloga.

Tips

Si desea continuar con una buena atención de sus pies en casa, Tacora aconseja:

- Aunque el calzado femenino puede verse estéticamente bonito, si es demasiado alto puede ser dañino. Evite usar a diario tacos con punta fina de más de siete centímetros. Opte por los magnolia (también conocidos como ‘kitten heels’) que tienen de 3 a 4 centímetros.

- Todos los zapatos deben tener una superficie acolchonada porque si son muy duros hay un mayor impacto al caminar y en el futuro ocasionar desde pequeñas molestias hasta contracturas.

- Dentro de su chequeo con el especialista solicite un análisis postural y de la pisada para determinar si necesita usar plantillas y así mejorar la postura.

- Las plantillas tienen una durabilidad de un año. Pasado ese tiempo, se debe someter a otra revisión para saber si hubo una corrección y modificarla para las nuevas necesidades.

- Practicar deporte fortalece los músculos del pie. El zapato para las actividades físicas debe tener cámara de aire para disminuir el impacto al correr.

- Cortar las uñas con un cortauñas recto para evitar alterar excesivamente la forma. No eliminar las cutículas porque sellan herméticamente el área para protegerla de bacterias y hongos.

- Evite pintar las uñas constantemente. El esmalte reduce el nivel de oxigenación y, a largo plazo, pigmentarlas de color amarillo y crear estrías.

Mime sus pies

Área médica

Adicional al cuidado mensual con el podólogo, si se llegan a presentar patologías traumáticas como fracturas, deformidades, pie plano, juanetes o patologías degenerativas, es momento de acudir al traumatólogo. Así lo recalca el doctor Bozidar Vodopivec, traumatólogo-ortopedista, quien añade que son los médicos de su especialidad quienes están aptos para tratar estas enfermedades. Él relata las más comunes en consulta.

1. Pie plano:

Este término hace referencia a la inexistencia del arco plantar, creando la desviación del pie hacia el exterior. Existen dos tipos: flexible y rígido. Si es flexible, puede ser hereditario y es cuando el pie tiene un buen nivel de movilidad de las articulaciones. En muchos casos no existe dolor y puede haber mejoría con el uso de plantillas especializadas, sin requerir de cirugía.

El pie plano rígido se debe a causas congénitas (se diagnostica desde el nacimiento). Generalmente se trata con cirugía para así mejorar la forma del arco. Si no se corrige a temprana edad, en la adultez podría llegar a ser discapacitante.

2. Pie cavo:

Al contrario del primero, este se forma cuando hay un exceso del arco plantar. En la consulta de Vodopivec, el 10 % de los pacientes lo padecen. Los síntomas principales son el fuerte dolor en los dedos y talón, al ser los puntos de apoyo y en donde se concentra todo el peso. Tiene un fondo hereditario o neurológico. Puede mejorar con plantillas o en casos graves, con cirugía.

3. Juanetes:

Es una protuberancia o deformidad que se forma en la parte externa del primer o último dedo, debido principalmente al uso de zapatos extremadamente apretados. Es más frecuente en las mujeres y puede darse desde la niñez. En la etapa inicial se consigue mejoras con ejercicios de fortalecimiento y elementos correctores como almohadillas ortopédicas. Si la estructura del pie está muy deformada se convierte en un caso quirúrgico. “Se corrige la postura revisando los ligamentos, tendones y estructura ósea del pie, pierna y cadera”, explica el galeno.

Mime sus pies

Parafina: potente hidratante

Es uno de los tratamientos más usados para obtener una hidratación profunda de los pies. Además, cuenta con beneficios terapéuticos como calmante del dolor. Su consistencia suave (similar a la vaselina) sobre la piel, elimina rápidamente la resequedad y fomenta la elasticidad. Durante el procedimiento, el especialista coloca el producto (líquido y caliente aproximadamente a 45 grados) sobre la zona y envuelve con plástico o toalla para mantener el calor. Luego de 15 minutos, la parafina se solidifica y procede a retirarla. Las sesiones pueden ser una o dos veces al mes.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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