Andrea Fiallos, al rescate de lo nativo

La presidenta de la Fundación La Iguana expone que no es necesario ser un experto en botánica o en biología para tener conciencia verde.

24 ene 2018 / 00:00

Es justo en la raíz de un árbol donde el mundo empieza. Es que todo está conectado. Por ejemplo, cuando se habla de querer mejorar la economía, esto a su vez depende de alcanzar una vasta producción y evitar la escasez.

Para lograrlo se necesita volver precisamente al inicio: cuidar los suelos, mares, ríos. Sin embargo, muchas veces se piensa en la naturaleza como un ser aparte, independiente del día a día. Pero ella respira junto a usted. Está en su ciudad, afuera de su casa, en los parques o creciendo en medio del cemento. Esta convivencia es lo que se denomina ‘paisajismo nativo’.

Un concepto poco conocido para los guayaquileños, pero que Andrea Fiallos, presidenta de la Fundación La Iguana, busca cambiar. Ella expone que no es necesario ser un experto en botánica o en biología para tener conciencia verde. En su caso, todo el conocimiento lo ha cosechado leyendo y actuando. Prueba de ello es la fundación que creó en el año 2010 con el objetivo de proteger los árboles.

Retos

Así, su defensa por el patrimonio nativo es un concepto que radica en conservar las plantas originarias del entorno. Es decir, adaptarse a la flora natural y construir o edificar sin cortar lo que ya existe. No obstante, en la práctica hay un gran limitante, “el desconocimiento”, revela Fiallos. Por eso, es fácil encontrar en la ciudad lo que pareciera ser áreas verdes: palmeras, césped, plantas uniformes, sintéticas y perfectas.

Panorama que la activista diagnostica como “un paisajismo falso, como el maquillaje”, ya que son jardines costosos para la ciudad, donde se prioriza el aporte estético en vez de lo funcional. Como sucede con las palmeras, que lucen bien, pero nunca darán la sombra de un gran árbol. Además, indica que la mayoría de la vegetación es introducida. La razón: “Los viveros no venden especies nativas porque no es rentable y la gente no las compra porque se ha metido en la cabeza del ciudadano otra moda”, sostiene.

Un ejemplo de ello es el césped, un sobresuelo bastante popular pero caro, afirma Fiallos, ya que al no ser nativo requiere de mucho riego y fertilizantes para mantenerse. En cambio, entre los beneficios del uso de vegetación nativa está el ahorro de un recurso no renovable como el agua, la reducción del polvo y el mejoramiento de la calidad de aire.

La alternativa

Entonces, ¿qué es lo que deberíamos esperar del paisaje que nos rodea? La activista invita a cambiar de expectativa y exigir a los gobernantes mejores áreas verdes urbanas. “Volver a las raíces, rescatar los manglares y los árboles que representan a esta ciudad: guayacanes, laureles, bálsamos, guasmos”.

Asimismo, invertir el dinero en lo útil, como combatir el cambio climático con la reforestación, acción en la que ella ya está trabajando con la iniciativa ‘Sembrando una ciudad’ que en 2016 entregó 10.000 árboles nativos a seis urbes del Ecuador.

Por ahora, todos tenemos una tarea, mirar alrededor y preguntarnos: ¿hay suficiente sombra? A continuación, sepa más sobre el paisajismo nativo. Usted también puede sumarse a esta conciencia verde.

Paisajismo nativo, en detalle

Se lo conoce como el diseño de espacios abiertos utilizando las plantas originarias del ecosistema, manifiesta el mexicano Fortino Acosta, experto en planeación y paisajismo. Recalca que no solo se usa para las casas sino también para edificios, parques, plazas o cualquier sitio abierto. Es importante, indica, porque permite vivir en armonía entre los edificios y la naturaleza.

Además de ahorrar agua, tiempo y mantenimiento, ya que no necesita de otros insumos, como sí sucede en el caso de la vegetación introducida. También cita que disminuye el uso de productos químicos y la labor intensiva de jardineros. Dos industrias que, según Acosta, han dificultado la práctica del paisajismo nativo. Otro de los beneficios es la creación de hábitat, pues la fauna local necesita de ciertas plantas para poder realizar su ciclo de vida.

Por otro lado, revela que “México es un país megadiverso como lo es Ecuador, pero importa el 90 % de material vegetativo para plantas ornamentales, cerca de 60 millones de dólares. Qué mejor que esa industria estuviera dentro del país y utilizando nuestros recursos”, explica al tiempo que lamenta que determinadas personas no le den valor a lo nativo y prefieran lo exótico.

En el día a día

Andrea Fiallos, al rescate de lo nativo

Andrea Fiallos ofrece algunos consejos de lo que usted puede hacer desde casa. Para tener un jardín más eficiente, se puede invertir en un sistema de reciclaje de aguas, es decir que las mismas que utiliza para bañarse o lavar se almacenen en un reservorio para que luego sirvan para regar los jardines. Es una forma de que a largo plazo las planillas de agua por consumo bajen.

Siembre plantas que no requieran tanta agua como el césped, que es un cubresuelo muy caro y su aporte es solo estético, afirma. Una opción es usar la fibra de la palma aceitera, que tiene la textura como un coco de color café.

Pierda el miedo de que las raíces de los árboles representan un peligro de seguridad para la vivienda. La solución es ubicar tanques grandes de hormigón, para que así las raíces puedan irse hacia abajo. Si tiene un patio gigante, puede sembrar un pijío o un ceibo. Si es un espacio pequeño, debe ser un árbol mediano, que no crezca más allá de los ocho o diez metros.

Una poda correcta guía al árbol a que crezca fuerte y estéticamente ideal para una zona urbana. Las malas prácticas, como el ‘desmoche’, pueden producir problemas de bacterias, hongos y plagas. Por esa razón, los cortes deben ser limpios y no rectos, sino diagonales.

Falta apoyo de autoridades

No es falta de recursos, sino de una dirección inteligente. “Las autoridades desconocen y minimizan los impactos que tiene la naturaleza dentro de sus gobiernos”, expresa Fiallos. Admite que sí ha habido diálogo con ellos, ya que quienes se encargan del paisajismo urbano son los municipios.

Sin embargo, para la activista las propuestas quedan en papel. Por otro lado, Cristina Molina, arquitecta activa en construcciones, explica que la tendencia verde crece. “Antes no importaba, ahora los arquitectos respetan la naturaleza”, y añade que también es un trabajo con el cliente para que este acepte un diseño que se adapte con el paisajismo natural. Asimismo, reconoce que aún hace falta tener capacitaciones y programas que eduquen a los arquitectos a diseñar incluyendo más espacios verdes.

Una aplicación verde

Andrea Fiallos, al rescate de lo nativo

“La infraestructura verde comienza en el hogar”

Max Delporte habló con SEMANA desde Chile. Él es paisajista y el cerebro detrás de Plantsss, una aplicación seleccionada dentro de las mejores de AppStore en el mundo. Funciona como una biblioteca virtual verde, pues dispone de una amplia red de viveros, donde las personas pueden reconocer qué tipo de plantas son más adecuadas según el lugar y clima en que se encuentren. Además, será expositor sobre educación ambiental en el Green Date el próximo 25 de enero.

¿Cómo generar conciencia sobre el paisajismo nativo?

Para comenzar hay que conocer, para luego valorar y preservar. Saber identificar qué es un paisaje nativo y qué especies lo componen. Esta es la solución que ofrece la empresa de tecnología Plantsss App. Que las personas conozcan y valoren los árboles del entorno.

¿Qué rol cumple la tecnología en la educación ambiental?

La tecnología, desde las épocas de Da Vinci, ha servido para abrir mentes. Hoy los servicios de Plantsss son usados en 62 países de cinco continentes. La invitación es que los habitantes de una ciudad entiendan que la tecnología es una herramienta para construir, no es un fin, sino un medio para cumplir nuestros sueños en sociedad.

¿Qué hacer para dirigirnos hacia esa ciudad ideal?

Mi opinión es que la infraestructura verde comienza en el hogar de las personas o en sus oficinas. La armonía se genera cuando somos los ciudadanos quienes exigimos y respetamos la flora nativa.

¿Cuáles son las limitaciones que tiene Latinoamérica en educación ambiental?

El costo. Algo costoso y que no sea de nuestro interés genera una distancia enorme. Los gobiernos de Latinoamérica tienen otras prioridades: salud, seguridad, energías, transporte... La educación ambiental surge de parte de las empresas privadas, como Plantsss, que ha logrado entregar gratuitamente a las personas una fácil y efectiva educación ambiental.

Fundación La Iguana realizó un levantamiento de todas las especies de plantas que existen en el Parque Histórico. Cuando lo visite podrá abrir la aplicación Plantsss y conocer las especies desde el celular. El objetivo es que las personas se incentiven y tomen fotos para poderlas adherir a la plataforma. Estará vigente a partir del 25 de enero.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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