Atención a la tiroides

El chequeo físico, ecografía y biopsia son algunas de las pruebas claves para identificar alguna afección.

16 jun 2019 / 15:14

Si está pendiente de su salud y de los chequeos anuales con los médicos, recuerde visitar al endocrinólogo para conocer cuál es el estado de su tiroides, porque un incorrecto funcionamiento de esta glándula puede ser perjudicial para el organismo.

La endocrinóloga Paola Palacio explica que la tiroides es una glándula en forma de mariposa, ubicada en la parte frontal del cuello, encargada de la producción hormonal. Además, regula el metabolismo, la temperatura corporal, controla la asimilación de los nutrientes y el ritmo cardiaco. En las mujeres tiene un impacto en la regularidad de los ciclos menstruales y en los hombres, puede alterar la libido sexual.

El hipertiroidismo, hipotiroidismo y el cáncer de tiroides son las enfermedades más comunes, y según el endocrinólogo Franklin Ortiz aunque no son hereditarias, existe mayor predisposición de padecerla si se cuenta con parientes que las hayan tenido o manifiesten otras afecciones autoinmunes como la psoriasis, vitiligo o artritis reumatoidea. “En cualquier etapa de la vida puede desencadenarse un problema tiroideo, pero la mayoría de casos se da durante la infancia, edades fértiles o en la vejez”.

1. Hipertiroidismo

La tiroides trabaja excesivamente y aumenta la producción hormonal. La persona tiene bajo peso, taquicardias, picazón y aumento del apetito. Los cambios emocionales muy radicales pueden “activar la enfermedad y las mujeres son el grupo más vulnerable debido a los cambios hormonales”, dice Ortiz. El tratamiento puede ser con medicamentos en tabletas o la ingesta líquida de yodo radiactivo (sustancia que quema la glándula evitando que funcione). Cuando esto ocurre el paciente ahora tendrá hipotiroidismo, el cual se podrá controlar con medicación de por vida.

2. Hipotiroidismo

En este caso, la glándula deja de funcionar y, por ende existe una menor producción de la hormona. Cansancio extremo, caída del cabello, decaimiento, sueño, mala memoria, cambio repentino de humor, aumento de peso y alteraciones en la menstruación, son algunas de sus manifestaciones. Además, en los adultos mayores, la depresión es muy marcada, dice Ortiz. No existe cura, pero con el tratamiento que ayuda a normalizar la producción hormonal, no habrá problemas. ¡Cuidado con el hipotiroidismo subclínico, el cual no tiene síntomas.

3. Bocio

Es el crecimiento anormal de la glándula tiroides, lo cual causa malestar al tragar o deglutir. Palacio explica que se puede presentar tanto durante el hipertiroidismo, hipotiroidismo o cáncer de tiroides. Si no disminuye el tamaño con medicación, se recurre a la ingesta de yodo radioactivo. La patología es benigna y puede ser difusa (con un aumento global) o nodular en ciertas zonas.

4. Cáncer de tiroides

La aparición de nódulos o bocio pronunciado es una de las primeras señales. “Este cáncer es benigno y no es necesario hacer sesiones de quimioterapia”, señala Ortiz. La opción más segura es la extirpación de la tiroides (o tiroidectomía) la cual también se realiza en los casos avanzados de hipertiroidismo, bocio y cáncer de tiroides. Puede hacerse a cualquier edad y dura cerca de tres horas.

Controles

Para los especialistas este es uno de los aspectos más cruciales para evitar complicaciones. Al inicio del tratamiento, las consultas deben ser cada uno o dos meses para cerciorarse de que la medicación está funcionando adecuadamente y posteriormente, si todo va bien, pasado 4 a 6 meses. “Si se comienza con una dosis de medicamento y luego no se la cambia, dependiendo de la necesidad de ese momento, de haber exceso puede afectarse el hígado”, recalca Palacio.

Exámenes

Cuando hay síntomas o sospechas de alguna alteración de esta glándula, uno de los chequeos más importantes es el análisis físico en la zona del cuello para determinar si existe un crecimiento anormal; y exámenes de sangre (para analizar las hormonas tiroideas y los anticuerpos), biopsia y realizarse una ecografía.

Se recomienda a todas las personas hacerse estos exámenes, mínimo cada dos años; es indispensable tener más cuidado con niños, adolescentes, adultos mayores, mujeres embarazadas (o en edades fértiles porque tienen mayor riesgo de posibles abortos o infertilidad).

Además, en el Ecuador el Ministerio de Salud Pública dispone que a los bebés recién nacidos se les haga un tamizaje metabólico neonatal, para detectar la existencia de enfermedades de la tiroides congénita. Un diagnóstico a destiempo aumenta las posibilidades de problemas de crecimiento, desarrollo intelectual y del sistema nervioso.

Datos

-De 54.809 personas en Ecuador, con cáncer de tiroides, el 67 % son mujeres. Según el Instituto Ecuatoriano de Estadística y Censos.

-Se recomienda someterse a un chequeo endocrinológico mínimo una vez al año.

-Si la persona además sufre de diabetes o hipertensión, el caso clínico puede agravarse.

-Es ideal para quienes tengan hipotiroidismo consumir alimentos con yodo (mariscos y lácteos), pues pueden activar la producción de las hormonas tiroideas.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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