Carla Sala: “Con la juventud no se puede competir”

La presentadora del programa “De casa en casa” acaba de cumplir 50 años

12 ago 2018 / 21:03

Una de las mujeres más sexis y queridas del país, Carla Sala, presentadora del programa De casa en casa (TC), llegó al medio siglo de vida, el 25 de julio. Aunque considera que la juventud es un divino tesoro, se siente más plena y feliz que nunca.

Cincuenta años no se cumplen a diario.

Estoy agradecida porque Dios me ha permitido llegar hasta esta edad. Me siento contenta y llena de vivencias, no solo en lo personal, también en lo profesional. Empecé a los 12 años haciendo comerciales.

No le acompleja decir la edad...

Nunca la he negado, mi mamá (Colombia) jamás lo hizo, tuve ese ejemplo. Soy una mujer descomplicada. Soy del 68, saquen la cuenta (risas).

Existe una frase que expresa que no se puede confiar en las mujeres que revelan la edad.

(Risas) Creo que no se puede confiar en las personas que no tienen sus principios morales establecidos, no importa la edad ni el sexo. Me siento segura de lo que he logrado como ser humano, y me siento más tranquila en esta etapa que 25 años atrás. Ver a mi hija, Carlita, me hace feliz porque es una niña noble y mantengo una relación estable con José Ernesto Amador, con quien comparto mi vida desde hace 8 años.

¿Ha leído el libro ¡Mierda llegué a los 50!?

(Risas) No lo he leído y tampoco dije esa frase, lo que sí expresé fue ‘¡Wow!’, porque Dios me permitió cumplir los 50.

Muchas veces la gente dice que quisiera tener la juventud de los 20 y la madurez de los 40 o 50.

La juventud es un divino tesoro, hay que aprovecharla, pero rodearse de gente buena. Yo la disfruté, lloré por amor, sigo pasándola bien, soy alegre. Hace 25 años dejé de ir a discotecas porque siempre he sido casera. Comparto con mi pareja, hija y animalitos.

¿Es decir que no le teme a la vejez?

No le temo, pero estoy clara que con el paso de los años, a veces vienen complicaciones de salud. No soy de las que visitan con frecuencia a los médicos y no debe ser así. Lo que pido es no ser una carga para nadie y poder movilizarme por mis medios. Si llego a viejita quiero lucir la boca bien pintada y andar con unos lindos zapatos de taco en la mano. Espero llevar unas lindas extensiones, que no se me vean canas porque hay que cuidarse. Mi mamá tiene 77 años y la veo linda para su edad.

A las mujeres nos enloquece salir de compras, seguramente usted se regaló ropa, perfumes...

Un mes antes de mi cumpleaños salí de compras. ¡Pobre tarjeta de crédito! Me regalé chaquetas, zapatos, perfumes y maquillaje. Con mi pareja tenemos un viaje pendiente a Estados Unidos.

En la nueva versión del vídeo Cómo te deseo de Maná, ¿lució más voluptuosa?

Estoy consciente de la edad, del paso del tiempo, de los cambios, no quiero hacer el ridículo. A la producción del programa De casa en casa se le ocurrió esa idea, pero no se trataba de un remake porque son dos etapas diferentes, entonces yo era una veinteañera. Se hizo algo lindo, con otra ropa y acorde a la revista familiar en la que estoy. Todo lo que quise ponerme, me lo puse en el momento indicado. Con los años todo se cae y no soy partidaria de los quirófanos. Por motivo de mi cumpleaños sentí mucho el cariño de la gente. Ahora los veteranos me paran el carro o me saludan cuando me ven en los centros comerciales. Cuando tenía 20, ellos tenían 25 o más. Me dicen que yo he sido su sueño. Grabar el vídeo de nuevo fue una linda experiencia.

Al ver los dos vídeos (antes y ahora) es obvio que antes no tenía tanto pecho.

Hace 6 años me puse prótesis en los pechos. Antes mi talla de sostén era 34 C, entonces entrenaba mucho por el baile. A los 33, cuando di a luz, mi busto aumentó un poco, a 36 C. Cuando me operaron me colocaron algo más. Además, mi postura de bailarina contribuye a que se vean muy grandes. En un futuro no muy lejano, quizá los reduzca. Cuando me saco el sostén, mi busto tiene una caída más natural, lo uso solo por la TV, pero generalmente no me pongo nada.

Descartó totalmente reducirse el estómago, una operación que se ha puesto de moda entre las famosas.

Lo descarté totalmente, mi novio, mi madre y mi hija no estuvieron de acuerdo. Ellos consideran que es una operación riesgosa y que es una intervención para personas con mucho sobrepeso. Carlita me vio sin ropa y me dijo que no era necesario, que solo debía hacer un poco de ejercicio. Le da mucho temor que me ocurra algo. Por mi imagen y por salud debo cuidarme, pero estoy contenta con mi cuerpo.

¿Se ve mucho tiempo más en TV?

Quiero seguir trabajando, siempre fui independiente, a nadie le pido nada. Si Dios me lo permite continuaré. De casa en casa es un espacio muy versátil con una gran acogida.

¿Le teme a la competencia más joven?

Siempre la habrá, en eso estoy muy clara. Con la juventud no se puede competir, aunque me digan que estoy mejor que dos de veinte. Apoyo el talento joven, pero la experiencia no es un accidente y yo tengo mucha.

¿El matrimonio está en sus planes?

Ni a mi novio ni a mí nos llama la atención. Estamos felices así y muy enamorados. La primera vez que me casé fue a los 30, pero nunca ha sido una prioridad. Al matrimonio no lo veo ni en mi presente ni en mi futuro. Hemos consolidado nuestra relación. Nadie es propiedad de nadie, llegamos y nos vamos solos.

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