Siembra vientos

07 ene 2019 / 00:01

    ¡Y cosecharás tempestades! Es como reza el dicho. No había que ser adivino para anticipar lo que ocurriría con la economía al no adoptar las medidas para sortear el descalabro en el que el actual gobierno heredó la caja fiscal. Sin embargo, las advertencias fueron ignoradas y el gobierno decidió continuar con el mismo libreto de excesos, ineficiencia, atosigamiento productivo, y un régimen tributario que por su estructura misma contribuye a la crisis.

    Hoy recogemos los frutos que cosechamos. Está agotado el crédito y la única opción que queda es la de acudir al Fondo Monetario Internacional. En los últimos seis meses se han hecho transacciones (estructuradas como operaciones de recompra y reposición) intercambiando bonos con valor facial de $1.250 millones para conseguir menos de $500 millones en créditos. Anteriormente, en operaciones similares, se pignoraron reservas de oro al tiempo de incrementar el endeudamiento con China en términos y condiciones desconocidos.

    Se han mantenido los anticipos petroleros con Tailandia a pesar de las enormes críticas del gobierno contra tales operaciones, y se ha acudido al Banco de Pagos Internacionales para obtener financiamiento puente. Más recientemente, frente a la prohibición de utilizar recursos de la reserva monetaria (cuya cobertura en activos fluctúa entre el 5 y el 15 % de los pasivos) se habrían utilizado saldos de las empresas estatales, incluyendo de los entes financieros, para evitar el colapso del fisco. A esto debemos añadir, de más antigua cosecha de este mismo gobierno, los $6.500 millones de endeudamiento en bonos emitidos con cupones del 10 y 11 % que sitúan al país como el peor sujeto de crédito en la región.

    ¡Y la brecha fiscal permanece inamovible en más de $10.000 millones, o 10 % del PIB!

    Frente a este panorama desalentador en que recursos de capital se utilizan para financiar gasto corriente, el gobierno decide, asimismo mostrando una total falta de oportunidad y cuestionable diseño político, subir el precio de los combustibles con el objetivo expreso de mantener el aparato estatal que los ecuatorianos perciben como ineficiente e insostenible. Al iniciar 2019, los pasivos del gobierno son dramáticos y continúa ausente un claro sentido de dirección para solventar la problemática nacional.

    Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

    TAGS:
    TE RECOMENDAMOS
    A LA CARTA