Pendientes en Salud

06 ene 2019 / 00:01

    Las organizaciones mundiales de salud propusieron hace ya más de dos décadas un lema desafiante: el famoso (por lo ambicioso de la propuesta se convirtió en tal) Salud para todos en el año dos mil. Visto que la meta todavía está remota, se justifica el haberla planteado como una aspiración trascendente, a ser mantenida en la agenda de salud pública de todos los países. Sí, de todos los países, puesto que ninguno la alcanza todavía.

    Con lo señalado como antecedente, pese a lo abultado del presupuesto nacional dedicado a financiar la atención de la salud de los ecuatorianos, quedan muchos pendientes que conviene resaltar, sin negar los avances logrados en el sector, especialmente en lo referente, en algunas ciudades como Guayaquil, a la dotación de agua potable y servicios de alcantarillado sanitario y plantas de tratamiento.

    A propósito de la mención a la capital de la provincia del Guayas, cabe decir que en ella se dan algunas de las tensiones más protuberantes. Todavía no está clara la razón por la que se decidió cerrar el hospital Alfredo Valenzuela y ahora se argumenta con insensatez, señalando que no cabe invertir en su puesta al día porque sería hacerlo en un terreno que no es propio. Con ese criterio entonces no debió construirse nunca en su actual ubicación, pero ahí funcionó durante largo tiempo.

    Otro pendiente que afecta al país es la deuda con Solca y otras instituciones locales, como el hospital León Becerra, que pese a lo abonado por órdenes concretas de la Presidencia de la República, aún mantiene valores por cobrar.

    Por otra parte, sigue sin atención el crónico asunto de la falta de medicamentos, el sobreprecio o la adquisición de fármacos al borde de su vencimiento, sumado al constante desabastecimiento de determinados productos específicos que, de un rato al otro desaparecen del mercado, causando graves problemas a los pacientes y los profesionales que se los formulan.

    Lo ocurrido es señal de que no se está dando una adecuada planificación o existe una intolerable ausencia de control en las autoridades a cargo.

    Es imperativo que desde el Ministerio de Salud se tome en el año que recién empieza la decisión de atender al sector como es su obligación, sin dedicarse a otras tareas ajenas que, sin duda distraen su atención, alejándolo del cumplimiento de las que le son propias.

    Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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