Falsedad y evidencia

11 ene 2019 / 00:00

    El informe sobre supuestas irregularidades en cinco obras relacionadas con el sector de hidrocarburos, consideradas como las joyas de la corona del correato, que revelaría detalles sobre cómo se usó y abusó del dinero de los ecuatorianos, debe hacerse público con el fin de acabar con las especulaciones.

    Es que la polémica de la semana no se centró en definir la existencia del aparente sobreprecio, sino en quién había llevado a cabo la investigación.

    Para evitar suspicacias, el gobierno debió precisar desde el principio que el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) fue el que avaló una auditoría realizada por varias empresas sobre los costos reales de las refinerías del Pacífico y Esmeraldas, la planta de gas natural Bajo Alto, el poliducto Pascuales-Cuenca y la terminal marítima Monteverde, donde al parecer hay miles de millones de dólares no justificados.

    Pero este es solo un tema de forma, ya que la autoría de la investigación no es lo que nos debería preocupar, sino su contenido. Es ahí donde se deben centrar las autoridades para determinar responsabilidades sobre un tema del cual en su momento ya se habló en algunos medios de comunicación.

    Es inaudito que en una economía como la nuestra se haya gastado tanto dinero en proyectos que no funcionan.

    Pues bien, tenemos plantas que operan al 50 % o sencillamente no están operativas, terrenos aplanados cuya utilidad es un misterio, centrales eléctricas y petroleras mal hechas y una grave crisis de valores en la política, sin precedentes en la historia del país.

    La inoperancia debe ser duramente castigada, no solo por la ley, sino también moralmente por los ciudadanos que ahora se enteran de que, además de la plata mal usada, deberán pagar al menos 650 millones de dólares para resarcir los daños que hicieron quienes vendieron sueños delirantes por su sed de poder.

    Ante el abuso de interpretación de las palabras y todas las evidencias físicas que tenemos acerca de esa auditoría, porque solo basta con ir a visitar las obras, ¿alguien podría explicarnos cómo se llama esta barbaridad?

    Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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