Contra los malos olores

14 jun 2011 / 17:30

La empresa Urbanización del Salado, Urdesa, construyó lo que en su tiempo fue expresión del desarrollo moderno de Guayaquil, en el triángulo comprendido entre dos brazos del estero Salado y las denominadas Lomas de Urdesa, una zona residencial; ese espacio magnífico era ideal para la extensión urbana de Guayaquil, en tiempos en que aún no se habían institucionalizado las invasiones.

Pero su avenida central, una de las mejores en su tiempo, se convirtió en un corredor comercial donde abundan sucursales bancarias, centros comerciales, restaurantes, iglesias, clínicas, etc.; además se convirtió en la vía que comunica la zona con Miraflores, Los Ceibos, y lo que luego se llamó Urdesa Norte.

Pues las familias que viven en esa franja de Urdesa marginal de los brazos del Salado, tienen el tormento diario de los malos olores, de insoportables olores, que emanan del estero en las bajas mareas; en que aflora un lodo contaminado, podrido, y putrefacto.

Pero hay una solución relativamente sencilla y barata para este problema. La propone el Ing. Julio Vinueza Moscoso, quien fue uno de los miembros de la urbanizadora y que, como prefecto de Guayas, presentó proyectos de gran trascendencia, uno de los cuales fue trasvasar el agua del río Daule hacia el Salado, para que sus aguas corran y se renueven y no permanezcan estancadas, lo que es la causa del mal olor que tanto atormenta a los habitantes de la zona. El proyecto lamentablemente no prosperó.

Ahora el Ing. Vinueza, como miembro de la Asociación Seniors para el Desarrollo del Ecuador, propone que se aproveche la construcción del puente de la avenida Las Monjas de Urdesa, utilizando material de cantera y tubos de hormigón que “permitiría la entrada y salida de la media marea” del Salado, como se hizo en el puente entre la avenida Kennedy y Urdesa que evitó el problema de los malos olores.

Según nos dice el Ec. Felipe Orellana Albán, en una carta muy interesante publicada en este Diario, eso cuesta un poquito más de 300.000 dólares.

Es un magnífico recado para el alcalde Nebot. ¡Adelante! Si usted libera a Urdesa de los malos olores, que vuelven inhabitable a las zonas marginales, hará un gran beneficio a decenas de miles de habitantes de Urdesa.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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