¿Y mis veinte dólares?

15 may 2019 / 18:10

    Me correspondió integrar una de las miles de mesas que fueron instaladas en el último proceso electoral. Nada tendría de particular si no fuera porque era la octava o novena vez (ya he perdido la cuenta) que era convocado para cumplir con el “deber cívico”.

    Mi mesa estaba instalada en una escuela fiscal ubicada en la vía a la costa. Dentro de una pequeña aula compartida con otra mesa electoral, con mala iluminación, mobiliario incómodo y peor ventilación (tenía un aire acondicionado que era una reliquia y que obviamente no funcionaba) pasamos casi 16 horas, desde que se inició la votación hasta cuando concluimos el conteo.

    Es más que evidente la falta de experiencia de quienes llevaron este proceso. En cada junta se había dispuesto la instalación de un solo biombo, lo que implicaba que solo se podía receptar la votación de un solo elector. No fue sino ante la insistencia nuestra que se nos dio primero otro biombo y luego un tercero.

    Cada votante de los 350 asignados por junta (en mi mesa votaron 304 electores) se tomaban entre tres y cinco minutos para manejar las seis papeletas (escritas con letras demasiado pequeñas) que eran depositadas en una sola urna. Mientras, en el exterior, molestos electores hacían largas colas bajo la canícula guayaquileña sin tener un lugar donde protegerse.

    Luego de las cinco de la tarde se cerró la votación y se inició el conteo (y el suplicio para los miembros de las juntas electorales). Solamente la separación de las casi dos mil papeletas nos llevó más de una hora ¿No hubiera sido más lógico instalar al menos tres urnas para poder facilitar la labor de los miembros de las mesas electorales? Considerando la complejidad del proceso electoral, ¿por qué no se redujo el número de electores por cada mesa?

    Espero que haya sido la última vez que me corresponda estar en una mesa electoral y que entiendan que he cumplido con creces mi “deber cívico”. Por cierto, aún sigo esperando que me depositen los veinte dólares ofrecidos como pago por el trabajo desarrollado ese domingo. Gracias señores miembros del CNE.

    Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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