Tuvimos un propósito superior

16 abr 2019 / 00:01

    Hace dos semanas asistía, junto a un grupo de guayaquileños a una gentil invitación para conocer el ecosistema de innovación y emprendimiento de Medellín, y observaba deslumbrado cómo los paisas habían logrado sobreponerse a la miseria del narcotráfico que penetraba todos los estamentos de la sociedad, y también a las naturales condiciones de individualismo mezquino, que es casi tan perverso como la mediocridad de la tribu.

    Como lo escribía en la columna de la semana anterior, aquello fue posible porque un conjunto de personas decidieron plantearse un propósito superior. Esperar a que todos los ciudadanos se sumen, acojan con alegría y beneplácito una iniciativa, es pecar de ingenuos. Las revoluciones y los grandes avances de la humanidad no provienen de las masas, provienen de un reducido grupo que tuvo los arrestos para dar un paso al frente y la habilidad para alinear al pueblo llano, que debe ser el beneficiario de cualquier acto de bien. En ese contexto, Guayaquil tuvo su propósito común cuando en 1888 se fundó la Junta de Beneficencia de Guayaquil. Fue entonces don Francisco Campos Coello, al ser el presidente del Cabildo de Guayaquil, quien aglutinó a un conjunto de personas con recursos económicos y logró el marco legal para plantear una respuesta al abandono del poder central. Haber construido hospitales, colegios, centros de asistencia, cementerios y apoyar a muchas otras instituciones de asistencia social significó el aporte personal de lo que hoy serían millones de dólares de esos guayaquileños. Estoy seguro de que, como en cualquier institución, hay que mejorar su gobierno corporativo, sus procesos, sus medidas de eficiencia y control, pero esta ciudad habría sido invivible sin su presencia. Es por eso que creo, y estoy convencido de que esta ciudad tiene las condiciones para llevar adelante procesos similares en sectores como educación, innovación y emprendimiento, solo para citar ejemplos.

    No nos es extraño un ambiente de distancia con el poder, como tampoco nos es extraña la generosidad cuando para los guayaquileños se trata de un propósito superior.

    Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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