Teatrillo legislativo

12 ene 2019 / 00:00

    En el teatrillo legislativo montado en la Asamblea Nacional por actores novatos de la nuevas facciones partidistas que entran en el juego político, es fundamental “tener su cuarto de hora” de atención pública y, con el ‘sketch’ de los llamados “diezmos” recibidos por el o la asambleísta de sus empleados o asesores, debitándolos de los sueldos percibidos por estos, ya cobró la separación de sus curules de las asambleístas Sofía Espín y Norma Vallejo; y se volvió a poner en escena, esta vez contra la exvicepresidenta de la República, Alejandra Vicuña. Ella, presionada por las circunstancias presentó la renuncia de ese cuestionado cargo y había vuelto a su anterior condición de asambleísta, tras una larga licencia sin sueldo mientras desempeñó la Vicepresidencia de la República y antes el cargo de ministra de Vivienda en el gobierno pasado. Récord de altos cargos y prolongadas licencias sin sueldo respecto de su cargo inicial como empleada del SRI, a cuyo desempeño regresó finalmente.

    Los diarios reportan que llegó a rendir su declaración libre y voluntaria a la Fiscalía General del Estado, en auto sin placas y con seguridad personal. Al salir de la Fiscalía, poco más de cinco horas después, en diálogo con los periodistas rechazó la acusación de haber cometido actos ilegales cuando recibió los aportes económicos de sus excolaboradores, reafirmándose en que fueron contribuciones voluntarias que iban dirigidas al movimiento ABA al que pertenece. “He dado una amplia versión, con los descargos correspondientes, para que quede absolutamente claro y se abone a este proceso de investigación, donde estoy absolutamente segura que la verdad triunfará”, expresó. El exasambleísta Andrés Páez, trajinado político que, como “denunciante” estuvo presente en la declaración, hizo también algún torpe comentario al respecto como para ratificar el porqué de su carrera política en pleno declive.

    ¿Cuándo va a terminar, por Dios, este sainetillo de tan mal gusto, que más que relievar una vieja práctica de forzosa contribución al partido o movimiento político que representa el o la asambleísta, al ventilarse como bandera de escándalo denigra la majestad de la misma Asamblea Nacional para tratar con seriedad los asuntos del bien común, que son de su incumbencia?

    Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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