Piedra en zapato, 2

24 may 2019 / 00:01

    En mi artículo anterior comenté las razones del gobierno de Lenín Moreno para remover el asilo político de Julian Assange. Al menos, las razones detrás de las oficiales. De acuerdo a nuestro presidente, nos sacamos a “este malcriado” de encima. Ahora sí podemos virar la página y ser felices. Pero antes preguntémonos quién es Assange. O quién era. Un espía australiano. Respuesta #1. Error #1. Tengamos algo claro, Assange no realizó ni una de las filtraciones que dio a conocer al mundo. No arriesgó su vida extrayendo información desde las computadoras de los gobiernos que tanto quería destruir. Él solo fue la cara, la portada, el creador de un portal seguro (hasta que no lo fue) que “whistleblowers” (alertadores) podían llenar con información confidencial de forma anónima. Estos perfiles tienen las siguientes características: (i) trabajan para agencias de gobierno, (ii) tienen acceso a material que revela la corrupción, ilegalidad e incluso crímenes de la institución, y (iii) sienten el deber de entregárselo al mundo. Solo no quieren ser sentenciados a cadena perpetua. Assange ofrecía eso: publicación y protección de su identidad. ¿Puede Assange ser considerado el perpetrador de los crímenes? No. La libertad de prensa, en EE. UU., defiende incluso su derecho de publicar y proteger la fuente. ¿Y entonces? ¿Por qué el escándalo? Porque ese principio está en papel. La realidad es que él dio a conocer los secretos diplomáticos del gobierno más poderoso del mundo. Él expuso uno de los videos más vergonzosos del Ejército de los Estados Unidos de América. E influyó en los resultados de las elecciones exponiendo “el modus operandi” de uno de sus partidos. Para continuar como policía del mundo, debe castigarlo. Antes de que se asiente el precedente de “aquí no pasó nada”. Lo quieren y ahora no está la barrera de Ecuador. Aunque no esté en la ley, encontrarán la forma. Y le darán más de los 5 años que tendrían cabida, si lo acusan de conspiración. Primero porque no es suficiente. Y segundo porque libre, sigue siendo una amenaza. Y ahí, cuando se cuente su historia, saldremos en los titulares. Como el país que permitió que se firme su sentencia.

    Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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