El muro de Berlín

10 nov 2019 / 00:01

    Ayer se conmemoraron los 30 años del inicio del derrumbe colectivo del muro de Berlín, el monumento más atrabiliario de la segunda posguerra, como de la Guerra Fría y del totalitarismo stalinista, lo cual conllevó, dos años después, a la disolución de la Unión Soviética y al ascenso de Boris Yeltsin al poder de la República Federal de Rusia y a la reconversión de los países del “socialismo real”. Pero también provocó el inicio de una serie de cambios a nivel mundial, como son: la globalización, la cuarta revolución industrial, nueva agenda ecológica, la proliferación de bloques económicos -como las economías emergentes- y la pérdida paulatina de hegemonía de EE. UU. o nacimiento del multilateralismo. El derrumbe del muro se inició como una iniciativa de los berlineses de ambos lados ante la mirada desconcertada y atónita de los guardias de Alemania Oriental, que no sabían cómo reaccionar ante la ausencia de mandos y ante la crisis total del Estado, particularmente por su generalizada quiebra económico-financiera, lo cual se convirtió en una fiesta pública fraternal entre alemanes, más allá de las fronteras ideológicas y políticas, o de la calle Bornholmer o de Charlie Check-Point. Ello ha sido hermosamente presentado en dos películas alemanas: “Good Bye, Lenin” y “La vida de los otros”, que recomendamos ver a nuestros lectores. Para los epígonos del capitalismo era una victoria de las democracias liberales e incluso, de manera alegre y desenfadada, certificaban la desaparición del Estado-Nación, de las ideologías, de las clases sociales, de las etnias y de las fronteras. Uno de sus más preclaros ideólogos, el norteamericano Francis Fukuyama proclamó: “El fin de la historia y el último hombre”; al poco tiempo tuvo que excusarse públicamente por sus equivocaciones. El modelo liberal y democrático comenzó a patinar y zigzaguear a los dos años, cuando se produjo la Guerra de los Balcanes, con sus bárbaras manifestaciones de nacionalismo, limpiezas étnicas, guerras religiosas, grupos neofascistas y otras atrocidades contra la condición humana. Antes de cumplirse medio siglo parece que regresaban los fantasmas del pasado.

    Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

    TAGS:
    TE RECOMENDAMOS
    A LA CARTA