Los agoreros y el 2021

24 abr 2019 / 00:01

    Las inéditas elecciones del 24M, en las que compitieron más de 80 mil candidatos en busca de dignidades seccionales y del Cpccs, nos inquietan en cuanto a una posible repetición, en número y ambiciones, para los comicios del 2021, en que se elegirá a los primeros mandatarios.

    Los vocales de minoría del Consejo Nacional Electoral (CNE), Pita y Verdesoto, han venido señalando fehacientemente, desde antes de los comicios, las falencias del proceso que quedaron demostradas tanto por la demora en dar los resultados de las urnas como por los problemas (los derrotados por escasos porcentajes de sufragios han señalado como fraude) que se presentaron en ciertos cantones en los que se repetirán las votaciones o se realizará el conteo “voto a voto” para que se compruebe la validez de las cifras de sufragios que llevaron a las dudas y a los reclamos.

    La multiplicación tan bárbara de los grupos políticos (más de doscientos... ¿habrase visto?) parece que se dio sobre todo por el nuevo procedimiento de que el Estado asume los gastos de campaña de los participantes en los comicios. Esta novedad electoral debe ser suprimida. Que se vuelva a los procedimientos pretéritos y que, además, se exijan reglas severas y claras para impedir que cualquier “grupillo” (desde lo nacional a lo provincial, cantonal y parroquial) se inscriba en el CNE. Y es que en la actualidad el Ecuador es el país que en el mundo cuenta con exceso de partidos, cuando por ejemplo en EE. UU. se goza del bipartidismo, con apenas dos o tres partidos más que siempre quedan en cada elección en posiciones lejanas a los demócratas y republicanos. ¿No será que el “exceso de democracia” nos vuelve a los ecuatorianos “antidemocráticos”, como para decir que “es peor el remedio que la enfermedad”?

    Si las cosas siguen como están y no se reforma seriamente el sistema, pues, los llamados “agoreros del desastre” se darán gusto prediciendo situaciones más que incómodas para la realidad política del país. Se seguirá dispersando al máximo la voluntad popular y acaso lleguemos a tener candidatos triunfantes para la “segunda vuelta”, o balotaje, que no representen verdaderamente a las mayorías. ¡Que Dios o el diablo nos libren!

    Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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