La alcaldesa

16 may 2019 / 18:33

    ¡Bienvenida Cynthia! En una serie de columnas que puse de nombre Sillón de Olmedo, escribía yo que aspiraba a que la agenda de su ocupante contemplase al menos las siguientes prioridades:

    1. Asumir un rol protagónico en tener más competencias en educación, en especial en la transformación radical a través de la formación en valores, cívica y ética, e implementar una estrategia, desde la familia, iglesias, escuelas, colegios, universidades, organizaciones sociales, pero sobre todo desde nuestra Municipalidad.

    2. Definir una estrategia para reducir la vulnerabilidad de la ciudad ante eventos naturales, como el cambio climático.

    3. Repotencializar las fuerzas productivas de Guayaquil, sobre todo al sector agroexportador, de quien depende la dolarización y el empleo, reuniéndose con esas fuerzas productivas para armar una estrategia fuerte de desarrollo socioeconómico.

    4. Construir un plan para aumentar la seguridad ciudadana, y por ende la paz social.

    Reitero que en esos cuatro pilares se engloba el bienestar futuro, que al escuchar su convocatoria el miércoles a todos los guayaquileños, nosotros entusiasmados nos unimos.

    Usted sigue la trayectoria de un hombre extraordinario. Ya el pueblo de Guayaquil, en gestos de cariño que continuarán sin tregua y que no tiene parangón en nuestra historia citadina, se ha encargado de reiterarle paso a paso. Desde el cuadrilátero de mi gratitud, no puedo dejar de recordar lo importante que ha sido Nebot en mi vida pública desde 1992, en su primera campaña presidencial. Su llamado a aportar ideas desde el tema ambiental para su segunda campaña presidencial, mi sufrimiento ante la inconcebible pérdida electoral, mis consultas permanentes antes de asumir el Ministerio del Ambiente, la presidencia de Cedege o la presidencia de la Fundación de Aseguramiento Popular de Salud o su apoyo a la iniciativa para tener una orquesta sinfónica en el Guasmo, entre mil motivos más, hicieron que yo admire su vocación de servicio.

    Mi madre decía que solo había dos tipos de seres humanos: los agradecidos y los no. Desde mis palabras, reciba usted mi gratitud.

    Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

    TAGS:
    TE RECOMENDAMOS
    A LA CARTA