Guayaquil es fluvial

18 ago 2019 / 00:58

    Guayaquil local-provincial-regional histórica y en su medioambiente, está surcado y marcado por una red inmensa de ríos: la cuenca del Guayas. Esto ha sido desplazado y silenciado por carreteras, puentes y asfalto.

    Sin embargo, su historia ambiental, socioeconómica, geopolítica, ideológica, artística, poética y cultural, incluso sus imaginarios, guardan y conservan vivos (y activos) una memoria, un registro y un canon de relatos (históricos, literarios y periodísticos) que hablan de un Guayaquil fluvial.

    Solo revisemos crónicas y relatos de la geografía, sitios ocupados y traslados que buscó para llegar a su destino final, ahí está su historia fluvial. Si no basta, vayan al Guayas de la agronomía mercantil de exportación (del cacao, tabaco, paja toquilla, caucho, maderas, arroz, frutas, caña, etc.), tanto colonial como la republicano, ahí están sus ríos. Ellos riegan, inundan y fertilizan esas feraces tierras. También transportaban esos productos al puerto.

    Si esto no basta véase, léase y compréndase bien la historia del transporte de la sociedad guayaquileña hasta hace 60 años. Ahí constatamos esa vida que es memoria viva. Y si aún no se satisfacen, piensen en que toda la seguridad alimentaria que llega a nuestras mesas, nos muestra la presencia y vida de los ríos “de Guayas” (como dicen los hermanos montuvios).

    Hay más: léanse los poemas, repitan las canciones, revísense las pinturas, reúnanse las hermosas crónicas periodísticas y ahí aparece el Guayas fluvial. Y, finalmente, dos últimos aspectos: la riqueza ictiológica de los ríos que aún alimentan el campo. Y lo que nadie debe olvidar: que el agua que se potabiliza es de la fuente y riqueza de los ríos del Guayas.

    En la urbe portuaria, provincia y región, como realidad geopolítica, el asfalto, cemento y puentes no pueden hacernos olvidar que la memoria histórica de Guayaquil y del Guayas es fluvial. Por eso las canoas y los canoeros seguirán cruzando el Guayas. Esto es parte de la memoria histórica de una ciudad que acumula, reproduce y fusiona múltiples tiempos sociales.

    Hoy la tarea cívica, política y cultural es no rememorar ni evocar nostálgicamente su esencia fluvial sino atreverse a reposicionarla, como piel y cuerpo de su identidad.

    Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

    TAGS:
    TE RECOMENDAMOS
    A LA CARTA