Feminismo y feminicidio

13 feb 2019 / 00:01

    El título que le he aplicado al presente artículo tiene que ver con el Poder Legislativo que en el pasado se llamó Congreso y que ahora se denomina Asamblea, palabrita que era usada solamente para cuando a la legislatura se agregaba el calificativo de “constituyente” pues tenía la obligación de dictar una nueva Carta Fundamental, en caso de que la anterior hubiera sido rota o desconocida por gobiernos de facto (dictaduras o dictablandas).

    En esta Asamblea no hay duda de que las hijas de Eva han jugado un papel muy importante, comenzando por el hecho de que una dama, Elizabeth Cabezas, fue la asambleísta escogida para la titularidad del organismo sustituyente al morlaco Pepe Serrano, quien fuera bajado de la presidencia, aunque conservando su curul, por haber hablado por teléfono creyendo que solamente su interlocutor, prófugo en la Yoni, lo estaba escuchando. Se seguía, así, la preferencia por “ellas” en los más importantes organismos de los poderes del Estado, que están dirigidos por féminas, como por ejemplo el CNE, el Consejo de la Judicatura y la Fiscalía General de la Nación, entre otros. Como para repetir la jocosa frase del padre de familia que dice: “En mi casa mando yo, pero la que decide es mi mujer”.

    Sin embargo, lo uno por lo otro, también las damas han sido las víctimas propicias en lo que podría llamarse “feminicidio político”. Y es que no han sido precisamente varones de pelo en pecho los que han sufrido en estos últimos tiempos la sanción más dura que se puede sufrir en calidad de legislador, como es la expulsión definitiva de la cámara de representantes. Y hasta el momento ya son tres damas las retiradas para siempre del organismo, salvo que las vuelvan a elegir para la próxima legislatura. Y ello aunque hay la denuncia de que existen 18 sospechosos, de entre los que se sientan en las curules, de haber aplicado el tan recurrido “diezmo” entre sus asesores, a los que mermaban parte de sus sueldos como pago por haberles conseguido esa “pega”.

    Lo curioso del caso es que la destitución de la exreina de Ambato, Ana Galarza, con una contundente mayoría en el plenario, fue por un pedido del correísmo. Como que Rafael Vicente sigue aún vivito y coleando desde Bélgica.

    Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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