El ataque de Trump a los refugiados

11 sep 2018 / 00:00

    La decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de cortar la financiación al Organismo de Obras Públicas y Socorro de las NN . UU. para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente (OOPS) politiza la ayuda humanitaria, amenaza con echar más leña a uno de los conflictos más inflamables del mundo, y pone en riesgo el futuro de medio millón de niños y jóvenes palestinos. El OOPS brinda asistencia básica a los refugiados desplazados durante la fundación del estado israelí, desde 1949. Casi dos millones de refugiados reciben ayuda de alimentos y dinero en efectivo, y millones de personas usan alguna de las 143 clínicas de la organización.

    La mayor parte del presupuesto del OOPS se destina a la educación de niños y jóvenes (gestiona 700 escuelas), la mitad de ellos en el Líbano, Siria y Jordania, y el resto en Gaza y Cisjordania. Un 75 % de la población de la Franja de Gaza recibe alguna ayuda del OOPS, y el 60 % de los niños de Gaza asisten a sus escuelas. Pero sin el aporte de EE. UU., la capacidad del OOPS en este servicio quedará muy disminuida. Esto contradice el compromiso formulado por la dirigencia internacional de la ONU, de garantizar la escolarización universal en 2030. Casi la cuarta parte del presupuesto total del OOP procedía de EE. UU. que ha sido el donante más generoso durante casi 70 años. Y algunos donantes, ante la presión de tener que cubrir la financiación faltante, ya están incrementando su ayuda. El ministro alemán de asuntos exteriores, Heiko Maas, anunció proveer un monto adicional a la organización. El RU añadió 7 millones de libras ($ 9 millones), Suecia se comprometió con $ 206 millones en 4 años. La UE adelantó su aporte y se comprometió a mantener su contribución en 2019 y 2020. Asimismo lo hicieron otros donantes. Pero esto no alcanza a compensar la inminente pérdida del apoyo estadounidense por el veloz aumento de las necesidades humanitarias de otros 60 millones de desplazados del mundo, y más de 20 millones de refugiados. Así el fondo “La educación no puede esperar”, no cuenta con fondos suficientes para cubrir el enorme faltante de financiación. Además de reducir considerablemente la capacidad del OOPS para entregar servicios básicos a los refugiados palestinos, la escasez de recursos también pone en riesgo la ya de por sí incierta estabilidad de Cisjordania, Gaza, Siria, Líbano y Jordania. Niños que hoy están en las aulas del OOPS serán expulsados a las calles, donde serán más vulnerables a situaciones peligrosas, por parte de terroristas, así como el aumento del matrimonio infantil, trabajo y tráfico de niños. Se perderá una generación de niños y jóvenes en una región más inestable que nunca. El gobierno de Trump presentó una variedad de justificaciones imaginativas pero inconvincentes para su decisión y también asegura que el OOPS está inflando la cantidad de refugiados palestinos, de los que no todos merecen el “derecho al retorno”. Otro argumento que no convence, pues la práctica de definir a los descendientes de refugiados como refugiados ellos mismos es acorde a los convenios internacionales.

    Una gran mayoría de los estados miembros de la ONU, conscientes del papel insustituible que desempeña el OOPS en una región volátil, han reconocido una y otra vez la necesidad de darle firme apoyo financiero.

    Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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