Noruega, uno de los países más ricos del mundo

13 oct 2019 / 00:42

Releyendo libros de geografía me detuve en Noruega, un país pequeño con una densidad de población muy baja, con una extensa costa atlántica situada en Europa septentrional, cuya forma de gobierno es la monarquía democrática parlamentaria. Su territorio está organizado en dieciocho provincias y su capital es Oslo. Junto con Suecia, Finlandia y una parte de Rusia, forma la península Escandinava.

En el año 1900, Noruega era una economía arcaica cuyo sector más poderoso era la pesca. Era un país más pobre que Chile, España o Irlanda. Sin embargo, cien años después es el segundo país más rico del mundo (por detrás de Luxemburgo), con una renta per cápita de más de 67.000 dólares. El petróleo y una gestión excelente son las claves que han conducido a este país a convertirse en un modelo para otras naciones.

Aunque en años diferentes, en Ecuador sucedió algo semejante, con la ventaja de que nuestro país por lo menos tenía banano, arroz, un poco de pesca y cacao para mantenerse. En esas circunstancias surge el petróleo en la zona oriental y el gobierno de la época, en lugar de planificar el uso de esa riqueza que nos cayó como una lotería, empezó a gastar y gastar hasta encontrarnos ahora con una enorme deuda y un futuro poco optimista.

Es cuestión de organizarse. Desde la Segunda Guerra Mundial, Noruega ha experimentado un rápido crecimiento. Mantiene el modelo nórdico de bienestar con atención médica universal y un sistema de seguridad social integral. El Estado noruego tiene grandes posiciones de propiedad en sectores industriales claves, con amplias reservas de petróleo, gas natural, minerales, madera, mariscos y agua dulce. La industria del petróleo representa alrededor de una cuarta parte del producto interno bruto (PIB) del país. Sobre una base per cápita, Noruega es el mayor productor de petróleo y gas natural del mundo, fuera del Oriente Medio, poseyendo uno de los índices de criminalidad más bajos del mundo. Noruega es el tercer exportador de petróleo del mundo después de Rusia y Arabia Saudita. El país también posee abundantes recursos naturales, como energía hidroeléctrica, gas natural, minerales, pesca y silvicultura. En 2006 era el segundo exportador mundial de pesca marítima después de China. Otros sectores de su economía incluyen la industria alimentaria, la construcción naval, la metalurgia y la minería, la producción de papel y de productos químicos El idioma oficial es el noruego, en sus dos modalidades escritas.

Como Noruega es ahora uno de los mayores exportadores de petróleo y gas del mundo, gracias a ello le ingresan miles de millones de euros cada año. Las autoridades crearon el Government Pension Fund Global, un fondo soberano de riqueza con el que el Gobierno invierte los ingresos del crudo en acciones, bonos e inmuebles para diversificar la riqueza del país. De este modo, Noruega se ha convertido en un referente para muchos países que cuentan con grandes recursos naturales pero que no han sabido gestionarlos.

Hay países pobres como Nigeria, donde los beneficios del petróleo no se transforman en bienestar para la población debido a los elevados niveles de corrupción.

Con la caída del crudo, el Gobierno se vio obligado a retirar parte de los intereses generados este año para cubrir la falta de ingresos fiscales. Pero aunque el petróleo no vuelva a alcanzar los precios pasados, Noruega tiene mucho menos que temer al cambio demográfico y al pago de las pensiones que otras naciones de Europa. Lo que han hecho las autoridades del país tiene mucho valor, puesto que podrían haber gastado y lograr una mayor recompensa electoral en lugar de pensar en el futuro y las próximas generaciones. “Noruega piensa a largo plazo”. El supervisor del fondo soberano noruego durante años, explica que “un gobierno en el poder tiende a asumir que todo el dinero que ahorre será gastado por la oposición cuando llegue al poder, de modo que al final los políticos prefieren gastar el dinero ahora y ganar votos”, esto es lo que no se ha hecho en Noruega.

Conclusión. No creo que al Ecuador le falten economistas y técnicos muy bien preparados para manejar el petróleo que tenemos y que se sigue descubriendo en varias partes del país. Es cuestión de organizarnos de verdad y en lugar de andar buscando préstamos, si se llegara a crear un fondo global para manejar la riqueza petrolera y dedicar buena parte de lo que nos produce para pagar deudas, olvidándonos de proyectos fantasiosos, podríamos sacar un poco adelante al país, sin tener temor, como dicen los noruegos, de que un gobierno nuevo venga a gastar todo el dinero que se logre dejar. Creo que todavía hay tiempo. No nos consideremos menos que nadie y asumamos las buenas ideas de otros Estados.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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