La patria lo exige

05 ago 2019 / 20:45

    “Equilibrio”, en lo político, es un concepto más que una palabra. Implica la actitud racional de los sujetos políticos, individuales o colectivos, para orientar y dirigir las energías sociales hacia el cumplimiento de metas relacionadas con el bien común. Para que ello ocurra es preciso rebasar los momentos de fractura que quedan, como en el caso nuestro, dibujados en dos polos: un poder omnímodo, abusivo, autoritario y antidemocrático, por una parte, y una respuesta unilineal a esa forma de actuar procedente de sus críticos y opositores. Leer de manera responsable el escenario implica mirar al país en su conjunto, tener una visión clara de cómo quedó luego del decenio populista y depredador, y definir una acción orientada a afrontar las múltiples manifestaciones críticas. El comportamiento que de ello resulte, si se prioriza sobre todo el interés social, logrará legitimar la presencia de los gestores políticos como instrumentos válidos de canalización de las expectativas y como depositarios de la confianza de la ciudadanía. De no ser así, la acción de aquellos será vista y calificada simple y penosamente como una expresión de intereses particulares y egoístas; los políticos serán percibidos como viles aprovechadores de las necesidades del conjunto de la población, y la política denigrada, una vez más, como un sucio negocio y como una forma mafiosa de llegar a acuerdos.

    El cometido noble del civismo nos exige una indispensable madurez para aquilatar lo positivo de la gestión gubernamental, reconocer los avances que ha logrado en la reinstitucionalización del sistema democrático y en el respeto a las libertades y a los derechos humanos, y evaluar la gestión oficial sugiriendo los cambios que hagan falta y la aceleración que deba imprimirse en la dinámica de ellos.

    Proceder con exagerada emotividad, utilizar las redes para referirse al presidente con venenosos adjetivos, intentar juicios políticos inexplicables, y aseverar que este régimen es la continuación del anterior, es una falacia que debemos rechazar.

    Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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