Eutanasia culposa

10 sep 2019 / 17:03

    La definición del término eutanasia nos dice que se trata de una suerte de muerte piadosa, esto es acortar, por piedad, la vida de pacientes incurables que están padeciendo por culpa de muy graves enfermedades. Pero decidir la muerte de un ser humano con posibilidades de salvación a pesar de las más terribles enfermedades, por muy costosa que pueda ser su medicación, viene a ser, simple y llanamente, un verdadero e imperdonable crimen.

    Y esta culpabilidad van a tener que cargársela, aplicando además todo el peso de la ley, a los funcionarios de los departamentos médicos del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) que han permitido, no se sabe si por corrupción, indolencia o por simple ociosidad, que en un hospital de Quito, el Carlos Andrade Marín, una gran cantidad de medicinas, a pesar de las necesidades urgentes para administrarlas en la atención a los pacientes, hayan caducado. Además la Contraloría General del Estado también ha detectado que una buena cantidad de los fondos del organismo destinados a la sección de protección de la salud fueron destinados para compras innecesarias, es decir para insumos o instrumentación médica que no se requería en la atención diaria a los pacientes que por cientos acuden a este centro de salud.

    Estas tan graves irregularidades demuestran que ha existido en el organismo de protección social (ahora además tratando de salir de una grave crisis económica en que lo dejó entrampado el régimen de la “década perdida”) un sistema criminal en el manejo de su actividad y de sus fondos, perjudicando así a los tantos afiliados y jubilados que requieren de la atención médica, muchas veces urgente, de la institución pública, por derecho propio y porque no tienen los medios suficientes para atenderse en clínicas privadas. La falta de medicamentos (cuando en realidad estaban almacenados) debe haber causado la muerte de muchos pacientes que llegaron al hospital del IESS con enfermedades catastróficas.

    El que hasta el momento no conozcamos la “lista de Odebrecht”, cuando en otros países americanos han sido ya sancionados hasta expresidentes de la república, nos hace temer que también esta investigación pueda quedar para siempre simplemente en proceso.

    Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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