Cabeza de ratón

11 jun 2019 / 20:03

    Ecuador, país amazónico, isla de paz, que no perecerá por terremotos sino por malos gobiernos. Tierra sagrada, de honor y de hidalguía, cuyo himno nacional es el segundo más bello del mundo, después de La Marsellesa, y que alcanzó la libertad en el Pichincha, en la gloriosa batalla en la que un niño-héroe, sin brazos y sin piernas, sostuvo con su boca la bandera.

    Los ecuatorianos subsistimos sumergidos en un misticismo fantástico que nos permite evadir la realidad y nos lleva a vivir una grandiosidad con altibajos, alentada por recurrentes logros efímeros y desmentida a diario con cifras económicas alarmantes. Seguimos jugando a ser petroleros pese a que las bonanzas de los 70 y de la década reciente no dejaron huella perdurable en la mayoría de la población. Y soñamos con llegar a exportar energía hidroeléctrica, posibilidad que nos fue arrebatada por una muy bien estructurada corrupción, aún sin culpables sentenciados. Deliramos incluso con conquistar el espacio con un único lanzamiento satelital. Ecuador, país soñador, “desde siempre y hasta siempre”.

    Pero la realidad es que somos una república devastada económicamente, que debe mirar por lo tanto a sus ventajas naturales. Por su ubicación y por la megadiversidad de su fauna y flora, así como por su variedad de climas, su potencial agroindustrial y turístico es enorme. Ambas actividades son grandes generadoras de empleo y harían viable un desarrollo ecosustentable. Las condiciones están dadas, siempre lo han estado, pero han faltado la decisión y el liderazgo que encaminen a la nación hacia un esfuerzo planificado, que posibilite ir subiendo escaños en un horizonte programado y que permita no solo ir visualizando el progreso, sino ir construyendo un sentimiento nacional de sinergia, de cohesión, que nos haga dejar atrás esa idiosincrasia de leyenda y de viveza criolla que tan nefastos resultados ha dejado a lo largo de nuestra historia. ¿Surgirá pronto ese líder indispensable, que tome las riendas y las decisiones acertadas para este Ecuador, “país tropical, bendecido por Dios y hermoso por naturaleza...”?

    Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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