Amar la vida

10 ago 2018 / 00:01

    A inicios de este mes dos hechos importantes me hacen reiterar mi postura sobre el derecho a proteger la vida desde la concepción, que es lo que dicen tanto la constitución como la mayoría de los ecuatorianos.

    El primero es la llegada de nuestra duodécima nieta. Volvimos a sentir la emoción de recibir otro regalo de Dios, ante lo cual su tía Denise escribió: “¡Esto, señores, es lo que yo llamo el milagro de la vida!”. Esa gratitud ante la vida es la marca más palpable que nos dejó mi mamá en su tránsito terrenal.

    El segundo es el triunfo, cinco días después del nacimiento de mi nieta Lucía, del amor a la vida en el Senado argentino, que con una votación de 38 votos en contra de 31, se opuso al aborto libre y gratuito hasta la semana 14 de embarazo, o sea, hasta los tres meses y medio de concepción.

    Las noticias nos mostraban una Argentina dividida entre pañuelos verdes y celestes, que con seguridad, deberán aprender a convivir en paz, al menos hasta el próximo año, en que los proaborto volverán a insistir en que ese país se una a Uruguay, Cuba y a la Ciudad de México, en el cumplimiento de la agenda internacional progénero.

    La Iglesia, a través de monseñor Alberto Bochatey, arzobispo de La Plata y encargado por la Conferencia Episcopal para el diálogo sobre este tema, se pronunció así: "Esta votación nos permite darnos un tiempo de reflexión para hacer propuestas superadoras y humanistas para las mujeres vulnerables. No hay vencedores ni vencidos".

    El sistema de la ONU y las organizaciones no gubernamentales, como Amnistía Internacional, opinan que la derrota es una pérdida de la oportunidad histórica de los derechos humanos de mujeres, niñas y personas con capacidad de gestar.

    No es la primera vez que escribo sobre el tema, en Nasciturus, en junio, comenté sobre la pretendida confidencialidad de los médicos que practican el aborto en Ecuador, como una tácita estrategia contra la vida. La reiteración es porque considero que llegó la hora de preparar una frontal defensa de la vida, con fuerza.

    Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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