¿Quién educará mañana?

20 abr 2019 / 00:06

    Uno de los más grandes problemas que tenemos los directivos educacionales hoy, está dado por la selección del nuevo profesor. Cada vez es más difícil encontrar no solo a la persona idónea y bien formada, sino incluso a un educador que domine el contenido de la ciencia que dice poder enseñar.

    Ya hace muchos años nos decía el entonces ministro, que se preveía a partir del año 2000 lo difícil que sería encontrar profesores; sin embargo de ello, la ausencia de políticas de largo plazo hizo que en nuestro país se diera la abolición de los normales, más tarde la desaparición de los institutos superiores de educación, la debilitación de las facultades de Pedagogía y por si fuera poco, la loca idea de crear en la provincia del Cañar una única universidad para docentes. Cada idea de estas causó daños irreparables e irreversibles en la capacitación del profesor.

    Hoy, profesores que no manejan contenidos, que no saben transmitir el conocimiento, profesores que no logran ser líderes del grupo y otros tantos que no saben construir modelos éticos, todos ellos diplomados, con altísimos títulos,

    constituyen el ejército de gentes que busca trabajo docente, haciéndonos llenar de estupor y decepción a quienes nos toca evaluarlos. Por ello nos preguntamos: ¿quién educará a las nuevas generaciones? ¿Quién educará mañana? Mientras no se restituyan las facultades de ciencias de la educación, mientras no se favorezca la capacitación docente como una acción permanente de mejora profesional, mientras no se insista en el crecimiento ético y moral, más allá del control emocional y vivencia de alguna espiritualidad por parte del profesor, muy poco o nada se estará abonando para beneficio del futuro de la educación nacional.

    Necesitamos con urgencia formar maestros, enseñar a enseñar y trabajar con gran exigencia sobre el magisterio local para garantizarnos la opción de educar a las nuevas generaciones de ecuatorianos.

    El Ministerio de Educación, la maquinaria inventada para el control de las universidades y, estas mismas, deben replantearse con absoluta urgencia la necesidad de formar docentes.

    Necesitamos con urgencia formar maestros, enseñar a enseñar y trabajar con gran exigencia sobre el magisterio local’.

    Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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