“Olvidemos la murmuración y la hipocresía que ocasionan dolorosos alejamientos”

13 feb 2019 / 00:01

La amistad es uno de los sentimientos más puros y sagrados que guardamos las personas. Cuando pensamos en la amistad es porque estamos pensando en Dios que es el amigo que nunca falla.

A veces nos quejamos de que no tenemos amigos como las otras personas pero pensemos que Dios es nuestro amigo fiel. No solo son amigos los que siempre comparten con nosotros. Son mis amigos también las personas que gozan lo que yo hago, lo que yo digo y lo que yo escribo.

Cuando un amigo está presente se lo alaba, cuando está ausente se lo honra y cuando está necesitado se lo ayuda. El amigo es como una extensión de uno mismo. Pidamos a Jesús que nos enseñe a ser buenos amigos como él lo es con nosotros.

Hablar de amistad es hablar de amor y reconocer que sentimos la necesidad de amar y ser amados. Sin embargo el amor del hombre moderno está como desenfocado.

Jesús nos da lecciones de amor en sus Evangelios. Los jóvenes no deben confundir amor con el sentimentalismo. Si los cristianos necesitamos amistad y amor es para amar a Cristo y saber convivir con el prójimo, no para sentirnos superiores.

Olvidemos la murmuración, la hipocresía que ocasionan alejamiento entre familiares y amigos.

Martha Reclat de Ortiz

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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