Ocio

cuarteto
A través de ocho canciones, el grupo uruguayo plantea un problema filosófico en su nuevo álbum de estudio.

Lámina Once, el nuevo álbum de Cuarteto de Nos

A través de ocho canciones, el grupo uruguayo plantea un problema filosófico en su nuevo álbum de estudio.

Desde la portada, el grupo Cuarteto de Nos plantea el concepto de Lámina once, su nuevo álbum de estudio. Se trata de una lámina o imagen número once del conocido test de Rorschach, donde en el campo de la psicología es utilizado para estudiar la personalidad de la gente con base en los resultados de las percepciones de diez imágenes que se caracterizan por ser manchones con interpretaciones ambiguas.

“Flan”, “Chivo expiatorio”, “Cinturón gris”, “Fiesta en lo del Dr. Hermes”, “Frankenstein Posmo”, “La Ciudad sin alma”, “Maldito show” y “'Rorschach” son las ocho canciones que componen este disco. En todas ellas hay un trasfondo común: la manifestación de un malestar con lo que nos toca vivir en las sociedades contemporáneas, las desdichas del momento actual.

Jake Paul

El youtuber Jake Paul reta a Hasim Rahman Jr. a cambiar su nombre si lo vence

Leer más

El disco plantea un problema filosófico fundamental: ¿cómo llevar adelante una vida examinada?, y es que hay un hilo conductor en las canciones que pone de manifiesto los obstáculos para llevar adelante esa vida. La dificultad para poder ser auténtico, la corrupción o la debilidad ética contemporáneas podrían llegar a confluir en esa pregunta, que tiene un aspecto personal pero también un reflejo de tipo relacional y social. Como siempre lo hacen los uruguayos, el disco propone una visión crítica y la exigencia de un cierto estándar ético en el abordaje de los temas cruciales del hoy. Hecho que permite tomar distancia y reflexionar acerca de si podríamos tener una vida mejor.

Tocan temas como el uso de la información, el manejo de la misma, las polarizaciones que genera, el pulso del algoritmo, el tomar partido o decidir no tomarlo, y cómo eso afecta a la trama social.

Lámina Once contó con la producción de Eduardo Cabra (Visitante) y Héctor Castillo, dos amigos de la casa, con quienes la banda ya había trabajado en su antecesor, “JUEVES”. Grabado en la pandemia entre Montevideo, Puerto Rico y Nueva York, este es el primer disco que sale por su sello propio Porfiado Records.