Nueva Prosperina, con más casos de violencia intrafamiliar

En las UPC del sector, como promedio hay cinco alertas por este delito. Psicólogos apuntan a que ocurre en toda la ciudad, pero no se denuncian.

21 may 2019 / 00:01

Diana agarró su camiseta y la llevó a su nariz, para ver si apestaba. Transpiraba y llevaba dos días con la misma ropa. Discutió con su esposo que, según ella, la agredió física y verbalmente, la echó de la casa y no la dejaba ingresar, ni para bañarse o recoger sus pertenencias.

Esperaba su turno en la Unidad de Flagrancia de Violencia de Género de la Fiscalía, donde minutos después lo denunciaría. Ella y su hija de cinco años, salieron de Monte Sinaí, del distrito Nueva Prosperina, que según estadísticas del Departamento de Violencia Intrafamiliar (Devif) de la Policía, es la zona donde más se presentan casos de violencia en el entorno familiar.

En lo que va del año (de enero a abril), el Devif ha atendido 7.843 denuncias en la zona 8, de los cuales, 1.505 se han presentado en Nueva Prosperina, que abarca los sectores Nueva Prosperina, Nuevo Guayaquil, Monte Sinaí, Flor de Bastión, Paraíso de la Flor y El Fortín.

“Los distritos crónicos los identificamos de acuerdo al número de eventos que se suscitan. Lamentablemente, este sector tiene los índices más elevados”, explica Jeanette Yerovi, jefa del departamento policial.

Adrián Delgado, uniformado de una de las Unidades de Policía Comunitaria (UPC), lo confirma. Él calcula que a diario, como mínimo reciben cinco alertas por estos casos. “Casi todos son porque el marido llega a casa, a veces borracho, y trata mal a la mujer”, resume.

Aunque la violencia intrafamiliar, de acuerdo al artículo 155 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), es el maltrato físico, psicológico o sexual ejecutado por un miembro de la familia en contra de la mujer o demás integrantes del núcleo familiar, más del 90 por ciento de las víctimas son las mujeres.

“Casos de violencia, de mujer a hombre, yo apenas he tenido dos casos en delito flagrante. Y de todos, la violencia psicológica es la que pasa con mayor frecuencia”, calcula Daniela Zapata, fiscal de Violencia de Género. En lo que va del año, la Fiscalía ha receptado 4.441 denuncias, de las cuales 3.700 corresponden a agresiones psicológicas.

A pesar de esto, de acuerdo a Anabelle Arévalo, psicóloga y coordinadora del Centro Ecuatoriano para la Promoción y Acción de la Mujer (Cepam), estas son las agresiones que menos se identifican y denuncian. Destaca que no solo ocurren en sectores de estrato socioeconómico bajo, sino en toda la ciudad, pero no se hacen público por temor al ‘qué dirán’.

“Lo primero que hay que hacer es identificar que estamos siendo víctimas de la violencia. Muchas veces tenemos normalizados ciertos actos de interacción entre hombres y mujeres de una familia”, indica.

Menciona que la forma de agresión más peligrosa es la que se camufla con frases amorosas. Pone de ejemplo a los esposos o novios (o viceversa) que, aludiendo a que aman a sus parejas, les prohíben asistir a reuniones o les eligen la vestimenta.

Esto es a lo que se conoce como un proceso lento y creciente llamado ‘Ciclo de la violencia’, que de acuerdo a la especialista, puede terminar en agresiones físicas o la muerte.

Arévalo añade que luego hay que denunciar y poder decirlo a la persona agresora. “Tenemos que saber que podemos hacer denuncias porque hay leyes que sancionan este tipo de comportamientos dentro de la familia”, aconseja.

Además de la Fiscalía y unidades especializadas, el Consejo Cantonal de Protección Integral de Derechos de Guayaquil recoge casos de violencia intrafamiliar.

A criterio de Arévalo y la fiscal Zapata, la fase de denuncia es la más complicada, porque quienes sufren de violencia intrafamiliar, a pesar de estar conscientes de ello, no lo hacen público.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

TAGS:
A LA CARTA