La seguridad del turista inicia en el lobby del hotel

Sitios de alojamiento dan a los viajeros una serie de recomendaciones para que no sean víctimas de delitos. Unos lo ven como prevención, otros como alarma.

10 sep 2018 / 00:01

Procure no usar taxis de la calle, el hotel ofrece servicio de transporte con reserva previa. Evite hablar con extraños, caminar solo por la noche, recibir cualquier material impreso de manos de desconocidos o cargar objetos de valor a la vista cuando salga, son varias de las sugerencias que la mayoría de hoteles ofrece a los huéspedes.

Algunas veces esas recomendaciones generan temor y confusión entre los visitantes. La argentina Andreína Kosisek visitó hace poco la ciudad y afirma haber experimentado esa sensación cuando el personal de seguridad, previo a su paseo por el malecón, le dijo una a una las precauciones. “Por un instante pensé ¡Hey, aquí te van a robar!, me calmé cuando, al instante, el mismo personal me explicó que lo dicho era solo parte del protocolo, supe entonces que todo estaba bien...”.

La misma experiencia la vivió el uruguayo Fernando Lima, cuando hace unas semanas se alojó con su esposa en un hotel del centro de la ciudad. “Admito que desconfié y la sensación me duró varias horas. Creo que todos sabemos que podemos ser asaltados en cualquier ciudad, pero que te pongan las recomendaciones como reglas asusta un poco”.

Pedro Serrano, gerente del hotel Sheraton y presidente de la Asociación de Hoteleros del Guayas, dice que dan las recomendaciones, pero con tino y sutileza para no generar un ambiente de inseguridad.

“El objetivo es que no les pase nada y que nuestros visitantes tengan una experiencia placentera. De allí que hacemos hincapié en que su movilización, sobre todo, sea con determinados taxis porque es el transporte el punto vulnerable”, precisa, al recalcar que Guayaquil, como cualquier ciudad grande, tiene riesgos. Y a ello es que apuntan. “Aquí los hechos no trascienden a fatalidades, pero no por eso vamos a descuidarnos”.

La mayoría de sitios de hospedaje se rige por protocolos internos, a decir de Carlos Cruz, extitular de la asociación, solo el Sheraton tiene en el lobby 32 cámaras de seguridad que monitorean al huésped.

“Si algo ocurre, todo queda grabado y ese vídeo lo enviamos al gremio. Así todos están al tanto de quién es el ladrón”. En más de una ocasión han logrado capturarlos.

Una coordinación similar tiene el Hilton Colón con la Corporación de Seguridad Ciudadana. “El problema más grande de nuestros huéspedes es cuando salen y cogen un taxi en la calle y les hacen secuestro exprés. No es que no nos pase, pero es mejor que sepamos con quién viajan. Cuando ha pasado, hemos podido identificarlo con los ojos de águila”, explica Jorge Montanero, jefe de seguridad del hotel.

Añade que es decisión del turista si prefiere o no seguir las recomendaciones del hotel.

En la calle, según las directrices hoteleras, el visitante puede correr otros riesgos, como el de dejarse aconsejar por un extraño y que este intente hacerle daño. Para ello, la Cámara de Turismo del Guayas ha impulsado la creación de una policía para turistas, que este año se concretó con la asignación de 74 agentes.

“No es algo represivo. La idea es que el turista no se sienta vigilado, sino confiado, acompañado. Que no lo vea con pistolas, sino como ayuda”, menciona Holbach Muñetón, su presidente.

El directivo espera que para diciembre esta dependencia policial pueda tener entre un 20 y 30 % de personal adicional. “Hay otros puntos de la urbe que se deben cubrir”.

El coronel Galo Pérez, quien hasta la semana pasada era jefe de esta sección policial, menciona que ha sido de gran ayuda para guiar al turista, especialmente para evitar que camine solo por zonas conflictivas. “Solo en la zona regenerada hemos tenido 200 robos a personas, menos que el año pasado”, indica. Una cifra que es parte de los 5.736 asaltos que se han suscitado en lo que va del año en la zona 8.

Turistas de intercambio

Las universidades también alertan a extranjeros

Las recomendaciones que dan las universidades a los chicos que llegan de intercambio son similares, además de no ir a determinados lugares y llevar la mochila hacia delante.

Andrea Losada, directora de la Oficina de Asuntos Internacionales de la Universidad de Especialidades Espíritu Santo (UEES), dice que, aunque no pretenden asustar a sus alumnos, sí les mencionan medidas básicas de prevención.

“No es que solo en Guayaquil pasan estas cosas, pero cuando llegan están pensando en que extrañan a su familia o están distraídos por la emoción y pueden descuidarse y confiarse”, cuenta.

Entre las situaciones que más han tenido que enfrentar están los hurtos y acoso a las chicas. “Es chocante para ellas... llegan asustadas a contarnos”.

En el caso de los robos, menciona, la sensación de inseguridad la sienten cuando se dan cuenta que les han sacado el celular o el pasaporte de la maleta.

Durante la semana de orientación, la universidad les da recomendaciones generales, en las que también se especifica que no caminen solos en las noches, eviten llevar documentos importantes y que no acepten bebidas de algún desconocido.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

A LA CARTA