Octavio Suárez propone ocuparse de la corrupción

Quiere instaurar un organismo internacional para vigilar a la delincuencia. Expertos cuestionan la competencia de este plan.

14 mar 2019 / 00:01

Octavio Suárez Coello, candidato a la Alcaldía de Guayaquil por el Movimiento Pachakutik, lista 18, es consciente de que la oferta de erradicar la pobreza ‘de golpe’ es una falacia. Pero esa, precisamente, es su principal propuesta de llegar a administrar la ciudad.

“Si la corrupción no se erradica de la sociedad, ninguna de las propuestas ofrecidas por los candidatos se podrán desarrollar. Tampoco lo hará la ciudad: ni en lo social, económico y menos turístico”, expresa Suárez.

Admite que aún no ha realizado estudios certeros de cuánto costará la lucha contra la corrupción, pero estima que será alrededor del 5 % del presupuesto anual del Municipio porteño. Es decir, alrededor de $ 38 millones.

¿Cómo lo hará? Pretende instaurar un organismo extranjero para que vigile a los delincuentes y para que los exponga ante la sociedad. Además dice, que impulsará el cambio de las leyes.

“Se debe empezar por el trabajo con las bases sociales, hay que eliminar la pobreza extrema, creando fuentes de trabajo, no permitir la discriminación para que la persona sienta que esta sociedad lo ayuda”, argumenta como acciones de trabajo.

A Oswaldo Moreno, consultor experto en Ciencias Políticas, le parece que la propuesta de Suárez no tiene bases legales, y por tanto, opina que es poco acertada.

“El Cootad (Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización) no otorga a los municipios la facultad de actuar frente a la corrupción; la seguridad sí. En ese sentido, es totalmente desubicada la propuesta. Asimismo, traer una institución internacional de vigilancia también es una facultad del gobierno central”, expone.

Sobre la seguridad, Suárez afirma que también tiene planes. “La seguridad y la corrupción van de la mano. Si bien (la corrupción) no compete al Cabildo, lo que podemos hacer es ayudar. Implementaremos cámaras y formaremos a los metropolitanos en seguridad e impulsaremos el respeto de las ordenanzas”, alega.

Jorge Chuya, analista en Ciencias Políticas, coincide con Moreno. “Vender la idea de que un Municipio va a terminar con la corrupción es falso, porque no lo puede hacer. Esas decisiones se toman desde el gobierno central”, explica el experto.

Quien también cuestiona la factibilidad de esta propuesta es Gustavo Rivadeneira, dirigente barrial del Distrito 3 de Guayaquil por más de diez años.

“(El candidato) puede traer una institución internacional, pero eso representaría valores excesivos que no tenemos por qué cubrir los guayaquileños, y sus honorarios saldrían de nuestros tributos. La seguridad es responsabilidad de la Policía Nacional y no estoy de acuerdo con que se la pase a un segundo plano. No es justo, no es coherente y tampoco es aconsejable”, manifiesta.

Rivadeneira, además, argumenta que el presupuesto que pretende destinar el candidato para cumplir con sus planes contra la corrupción no es precisa.

“Se aprecian las buenas intenciones, pero le falta una gran cuota de realidad... Es una utopía pensar que esa cifra logrará cubrir sus proyectos, más aún si habla de contratar los servicios de una institución internacional que valga la oportunidad”, opina.

Nelsa Curbelo, activista social de Guayaquil, también hace varias observaciones al plan expuesto por el candidato por el partido político Pachakutik.

“¿La corrupción dónde?”, se pregunta Curbelo. “Hay tanta y en tantos espacios, que la generalidad es lo mismo que no proponer nada. Tampoco explica cómo hará para terminar la corrupción en su administración. Habla de eliminar la pobreza, pero ¿cuál es el plan específico?”, cuestiona.

Además, critica que el candidato no haya realizado estudios de planificación de su propuesta, y que tampoco especifique un lapso de acción para cumplirla.

“(Sin lo anterior) esto simplemente es un enunciado. No es una propuesta. Debería constar qué trabajos se harán, cómo, para cuántas personas, con quién lo realizará”, articula.

Otros de los ejes de trabajo del candidato contemplan la ayuda al obrero a través de capacitación, educar en tránsito, controlar a los metropolitanos y legalizar tierras.

Perfil del candidato

Personal

Octavio Suárez es guayaquileño. Nació el 27 de noviembre de 1957. Es urdesino. Vive con su esposa Luisa María Baque, y sus tres hijos: Lina, de 9; Octavio, de 6, y Nathaly, de 3 años.

Experiencia

Es novato en la palestra política. Desde el 2009 fundó su propio centro de rehabilitación de la columna vertebral. Es gerente propietario de la hacienda ‘Loma Blanca’ y gerente de una productora de cacao y banano.

Antecedentes

El candidato no reporta antecedentes penales ni en la Fiscalía ni en la plataforma de la Función Judicial.

Educación y otros

En los registros del Senescyt, Suárez consta como licenciado quiropráctico.

Asegura tener también un tercer nivel cursado en Los Ángeles, Estados Unidos. Es hijo del deportista Nelson Suárez.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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