Los casos de zika pasaron de 42 a 940 en un año

El dengue y el chikunguña también se incrementaron en el 2017, sin embargo las cifras son más bajas que las del 2015. Es el balance de las lluvias en Salud

05 jul 2017 / 00:02

La etapa invernal prácticamente terminó. Las lluvias cesaron y la maleza y los charcos en los que generalmente se reproduce el mosquito Aedes aegypti, causante del virus del dengue, zika y chikunguña, han desaparecido.

El balance de las enfermedades de la estación lluviosa indica que ahora en Guayaquil el zika compite con el dengue en el número de casos reportados.

Y que el zika tuvo un crecimiento de casi 20 veces en relación al año anterior, a pesar de las campañas de fumigación y de prevención de Salud.

El vector sigue enfermando a los guayaquileños. Solo la semana pasada, por ejemplo, Julián Carpio y su esposa, Elena Macías, moradores de la décima etapa de la Alborada, fueron diagnosticados con dengue. El número de infectados en los seis primeros meses del año es superior a los de 2016 en el mismo período.

Esta semana EXPRESO solicitó a la Coordinación zonal 8 de Salud, que incluye a Guayaquil, Durán y Samborondón, las estadísticas. El informe reveló que, en comparación con 2016, hubo un incremento de 1.764 casos de dengue, 30 de chikunguña y 898 de zika (ver cifras en el gráfico adjunto).

En el 2017, el zika, que según los reportes es el virus que más se acrecentó, ha afectado a 940 personas: 248 de ellas mujeres en proceso de gestación, 26 que ya tuvieron a sus hijos, uno de ellos con microcefalia (defecto congénito en donde la cabeza del bebé es más pequeña que el promedio normal) y -en estos casos- es causado por el zika que portaba su madre durante el embarazo.

Aunque el aumento es evidente, para Julio López, coordinador zonal 8 de Salud, están bastante lejos de ser una epidemia. “La situación no es alarmante en ninguno de los casos”, dice. Cita que en 2015 se registraron 9.820 pacientes con dengue y 5.382 con chikunguña. Es decir, más que este año.

¿Por qué ocurre esto? López dice que el repunte de males “está influenciado por el comportamiento del invierno”. Este año se evidenció el alza porque las precipitaciones y la frecuencia de las lluvias dieron cabida a que la maleza aumente, los charcos y macetas se llenen y los zancudos puedan reproducirse en mayor cantidad. Los aguaceros también aniquilaron la acción de las fumigaciones, explica. Evitaron que los insecticidas queden en el aire y ataquen al insecto, y a consecuencia de ello, sigan criando.

En el 2015, a decir de Ernesto Carrasco, presidente del Colegio de Médicos del Guayas, pasó algo similar. “Ese año las lluvias, a diferencia de los aguaceros de este invierno, fueron leves y eso precisamente permitió que el vector se multiplique con intensidad. Cuando llueve torrencialmente y tan seguido -como ahora- la larva no logra asentarse. El agua limpia el terreno. La elimina”.

Para López, otro factor es que el zika apareció recién a finales del 2015. “Si en los primeros seis meses del 2016 se reportaron menos casos es porque antes la gente la desconocía y el diagnóstico recién se estaba generando en la cultura médica general”.

Con el cese del invierno, Carrasco pide no descuidarse. “El zancudo se reproduce en cualquier recipiente, en cualquier época. Hay que mantener activos los cuidados, la prevención debe ser permanente”.

Un caso en Guayaquil

Una niña, ahora de dos meses de edad, es la primera bebé afectada con el zika en la ciudad. Ella, que vive en el Guasmo, adquirió la enfermedad en el vientre de su madre. Desarrolló microcefalia y nació con otras anomalías, sin varios dedos de sus manos, también a consecuencia del virus.

Actualmente la menor recibe terapias de estimulación temprana y es sometida a periódicos chequeos neurológicos y traumatológicos. El resto de infantes, los 25 que ya nacieron, estarán en observación hasta el año y medio de nacidos.

No hay casos de H1N1

La gripe H1N1, que solo en el 2016 causó la muerte de al menos 7 personas en Chimborazo y Tungurahua, no ha registrado casos en lo que va de este año y el anterior en la zona 8. A decir de López, esto se da gracias a la vacuna que, desde el 2014, el Ministerio de Salud aplica a quienes integran los grupos vulnerables del país.

Desde el 2016, en Guyaquil, Durán y Samborondón se han inmunizado 1’000.000 de personas. “Allí la razón por la que no se han reportado brotes y complicaciones gripales, como neumonías e infecciones pulmonares por influenza”.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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