Locales que dejan Guayarte aducen ‘incumplimientos’

Al menos diez negocios cerraron antes de que la plaza cumpla un año. Citan obras que no se cumplieron. El Municipio no se ha pronunciado al respecto.

10 sep 2019 / 00:14

Son las 15:00 de un martes. En uno de los cerca de doce locales de Plaza Guayarte, asentados en hilera a un costado de la avenida Kennedy, un empleado apoya sus codos sobre un mesón, a la espera de un cliente. No hay ninguno a la vista. A esa hora poca gente pasa por el sitio; de hecho, solo lo hace un cuarteto de universitarios y tres guardias de seguridad.

“Las ventas son bajas, a los de al lado (locales adjuntos) no les alcanzó ni para el arriendo y se fueron”, cuenta el joven extranjero, quien prefiere ocultar su nombre porque, dice, no está autorizado por su jefe.

Conforme a un documento municipal de subasta pública de los locales del proyecto, cuatro espacios, en el costado de la avenida Kennedy y seis en el de la Carlos Julio Arosemena, están en busca de nuevos dueños. Los anteriores desistieron y se fueron, a menos de un año de inaugurada la plaza.

Guillermo Hernando, propietario de Rasta Pan, uno de los locales que se marchó en marzo, explica que la debacle comercial inició con las falsas promesas municipales de colocar más mesas y pérgolas para mejorar la zona, y se agravó con el invierno de este año. A eso suma que, como publicó ayer este Diario, los eventos más importantes se daban cerca de la avenida Carlos Julio Arosemena. “Estuvo bastante escasa la venta, entonces nuestra decisión fue la de salir. (...) Y sí, los eventos mayoritariamente se hacían del lado de la Católica; pero lo que más nos afectó fueron las lluvias”, sostiene.

Sin embargo, cerca a la Carlos Julio Arosemena, también hubo desertores del proyecto. Juan Fernando Dassum, propietario de Il Buco, decidió mudar su negocio hacia la Vista San Eduardo en Los Ceibos. “Queríamos un local más grande... No es que hubo algún tipo de inconveniente. Y si lo hubiera habido tampoco me sentiría cómodo al compartirlo”, manifestó.

Douglas Oleas, propietario de Kame House, local que también abandonó la plaza, califica como “gran mentira” al proyecto y coincide con Hernando en que el Municipio falló con varios ofrecimientos.

“Nos vendieron un Guayarte en el que supuestamente habían hecho un estudio de la concurrencia de clientes, pero en la realidad no fue así. Que los productos no costarían menos de $ 3 y más de $ 10, pero hubo competencia que vendía a $ 1”, manifiesta.

Oleas se arrepiente de haber invertido en el proyecto que le dejó una deuda que asciende a 6.000 dólares. Entre otros incumplimientos, el emprendedor recuerda que se prometió publicitar a los negocios en las redes sociales y pantallas del proyecto cultural, pero afirma, eso tampoco sucedió.

Locales que dejan Guayarte aducen ‘incumplimientos’
Abandono. En el costado de la avenida Carlos Julio Arosemena, los locales más grandes también se fueron.

Otro propietario, quien prefiere no exponer su nombre y que el Municipio identifique sus críticas, coincide con Oleas y Hernando en que no se cumplieron acuerdos. “Entiendo que iban a poner una pérgola para el invierno, más mesas y también eventos; pero eso no pasó. Allí hay un parque infantil que no tenía ningún show, pusieron una tarima, pero nunca se la usó”, relata. Esos factores, indica, no benefician a quienes tienen emprendimientos en arranque.

Entonces quebraron, que es uno de los siete motivos para romper la concesión, que se da a los locales por 5 años, según establece el artículo 3 de la Ordenanza que Regula la Concesión de Locales de la Plaza Guayarte.

Alejandro Varas, exvicepresidente de la Asociación de Jóvenes Emprendedores (AJE), piensa que los afectados deberían ir hasta la autoridad y reclamar, con las pruebas necesarias, la falta de seriedad de las propuestas.

En tanto, Vicente Maldonado, propietario de Inca Burguer, situado en el costado de la avenida Carlos Julio Arosemena, piensa que, quizás, lo que falló para los otros negocios fue la falta de promoción que, aclara, debieron hacer por su cuenta.

“No puedo conocer por qué se fueron esos negocios. Sin embargo, como emprendedor puedo decir que, para tener un negocio es importante designar capital al mercadeo y publicidad”, argumenta.

Al respecto, Oleas recuerda que, en su momento, decidió organizar eventos culturales para atraer al mercado; sin embargo, relata, a los cinco meses “empezaron a poner trabas”.

EXPRESO consultó sobre el tema, mediante el departamento de comunicación del Municipio porteño, con Josué Sánchez, vicealcalde de la ciudad e impulsador del proyecto. No obstante, indicaron que se acogerían al plazo de diez días que les otorga la Ley de Comunicación para responder. Hoy se cumple ese plazo y hasta ayer no había respuesta.

No hay respuesta

Hace diez días, EXPRESO envió al vicealcalde de Guayaquil, Josué Sánchez, un correo con las siguientes preguntas sobre el tema:

Pregunta 1: En inicio, ¿a cuántas personas esperaba acoger el proyecto Guayarte y a cuántas acoge ahora?

Pregunta 2: Las cifras determinan una baja de ventas, ¿a qué lo atribuyen?

Pregunta 3: ¿Existen planes para potenciar o atraer la llegada de visitantes a la plaza artística?

Pregunta 4: ¿A qué atribuye que, al menos, 10 locales hayan abandonado la plaza Guayarte?

Pregunta 5: ¿Es posible que los arriendos sean una de las causales?

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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