Fallas en contratos impiden usar edificaciones educativas

El remodelado colegio técnico José Peralta no puede recibir a 1.000 alumnos. Los trabajos de extensión del Francisco de Orellana están paralizados.

30 abr 2019 / 00:01

Detrás de las rejas de los exteriores de dos edificios educativos se puede observar los nuevos pabellones de aulas pintados de varios colores. Estos lucen sin estudiantes desde hace cuatro años y están rodeados de maleza y basura hace tres, cuando los trabajos de remodelación y ampliación se paralizaron.

Las edificaciones pertenecen al colegio técnico industrial fiscal José Peralta, ubicado en el Guasmo norte; y a la extensión del Francisco de Orellana, situado en la ciudadela Las Acacias. Ambos están en el sur de la ciudad y tienen un avance del 70 % de los trabajos; pero todavía no pueden recibir estudiantes debido a problemas contractuales, según anunciaron las autoridades educativas.

De esta situación, los más perjudicados son los aproximadamente 1.000 alumnos de bachillerato del colegio técnico industrial José Peralta, quienes reciben clases en aulas incómodas que fueron prestadas por una escuela cercana.

El colegio tiene las especializaciones de Mecánica Industrial, Mecánica Automotriz, Construcciones Civiles, Electricidad y Electrónica, por eso los alumnos requieren talleres y laboratorios para su aprendizaje.

“Las aulas de la escuela prestada son pequeñas y no cuentan con implementos que necesita un bachiller técnico para desarrollar sus prácticas”, indica Ana León, madre de familia, quien agrega que los chicos solo reciben la parte teórica y que les falta la práctica hace años.

A Maritza Terán le preocupa que cuando su hijo salga con el título de bachiller técnico y quiera buscar un trabajo, no lo vayan a aceptar porque no tiene los conocimientos adecuados. “En la escuela donde están recibiendo clases solo hay una soldadora para 300 estudiantes”, agrega angustiada esta madre, quien todos los días junto a otros padres se concentra en las afueras del colegio para exigir su reapertura.

El reclamo se ha extendido a las principales avenidas del Guasmo y ha llegado hasta la Subsecretaría de Educación.

Al momento, el plantel se encuentra cerrado con grandes candados por dentro. De lejos se observa a un guardián que no da la cara porque está prohibido dar información.

Lo que sí salta a la vista, aún desde afuera de la edificación, es la maleza que ha crecido por la lluvia y la falta de desbroce; así como los desechos que facilitan criaderos de insectos.

El panorama es similar en la extensión del Francisco de Orellana, cuya infraestructura está cubierta con toldas de nailon para evitar la visibilidad de los trabajos paralizados.

No obstante, a través de los huecos de estas cubiertas descoloridas, se puede observar una retroexcavadora en el interior de los predios, que espera reanudar los trabajos. El plantel podrá albergar a 400 alumnos, cuando esté listo.

Lo paradójico es que mientras estas edificaciones ya deberían estar listas para recibir alumnos, hay muchos que aún pugnan por un cupo en alguna institución educativa fiscal.

Subsecretaria de Educación

“Se volverá a contratar la obra”

La subsecretaria de Educación de la Zona 8, Érika Lainez, informó que debido a los problemas contractuales de la obra de remodelación del colegio José Peralta, se dará término de manera unilateral al convenio para posteriormente volver a contratarla con otra compañía.

Dijo que se está validando el lugar donde los chicos están recibiendo clases en este momento y que se proporcionará un rubro para dotarlos de maquinaria para que ellos puedan hacer prácticas.

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