El monitor, una ausencia clave del transporte escolar

Según una experta internacional, el conductor solo debe enfocarse en su labor. Un acompañante, capacitado para ello, debe encargarse de los niños.

01 abr 2019 / 00:00

La reacción general de decenas de conductores de expresos escolares que escuchaban la conferencia, fue de sorpresa: una experta en el área de seguridad en el transporte estudiantil decía que en todo vehículo es necesaria la presencia de un monitor o persona encargada del cuidado de los chicos; y que esa tarea no la debía asumir el chofer, quien debe concentrarse en su labor.

En esta ciudad, comúnmente es el conductor el que realiza ambas tareas. Lo más cercano a la figura del monitor, y solo en algunos casos, es algún profesor que viaja en el carro porque vive en la ruta del expreso.

La semana pasada, la fundación no gubernametal Cavat (Centro de apoyo a víctimas de accidentes de tránsito ‘Nicole Paredes’), organizó una capacitación dirigida al gremio del transporte escolar, denominada ‘A la escuela voy seguro’.

La cita se desarrolló en el auditorio de la Facultad de Ingeniería en Electricidad y Computación (FIEC), de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol), con capacidad para al menos 300 personas.

Esa iniciativa es parte de un proyecto denominado Nisev (Niños seguros en las vías del Ecuador) cuyo objetivo es recomendar herramientas para que la movilidad de los estudiantes sea más segura y tranquila.

Una de las expositoras fue la profesional en Seguridad Vial, Andrea Oliver, directora de la Fundación de Automóvil Club Dominicano (ACD), quien tiene el título de Experta en Gestión y Dirección de la Seguridad Vial, otorgado por una entidad de las Naciones Unidas.

Ella resaltó varios aspectos que se deben tomar en cuenta para la protección de niños y jóvenes. Entre ellos, destacó la importancia de que en cada autobús haya un monitor, es decir, una persona que se dedique a velar por la seguridad de los pasajeros y resolver los problemas que surjan.

“El conductor se tiene que enfocar en su tarea de conducir y la figura del monitor o del acompañante es fundamental: él es el que asigna el espacio a los niños, el que le marca al conductor cuándo puede iniciar la marcha o no, sube y baja a los niños, los lleva hasta la puerta del centro escolar”, dijo.

Para la especialista, el monitor en cada carro es obligatorio y no tiene que ser un profesor que esté en el recorrido. El acompañante tiene que estar desde el inicio del trayecto hasta que el último niño o joven esté en su hogar; y conocer un protocolo claro de evacuación del vehículo si ocurriera algo.

En Guayaquil, la flota de expresos la conforman sobre todo carros tipo Van o furgonetas, antes que autobuses. Para la experta, cualquiera de las dos modalidades es segura si se cumple con toda la normativa.

Luis Jaramillo, conductor de un expreso escolar, reconoció que usualmente ellos deben asumir el cuidado de los niños que suben y bajan del carro; o vigilarlos durante el recorrido.

Incluso, mientras manejan, deben atender las llamadas al teléfono celular de los padres de familia, si se han retrasado en el recorrido o si un alumno no irá o está demorado.

Pero la presencia de un monitor en esos carros no es, por ahora, parte de la normativa. No es algo que la Autoridad de Tránsito Municipal (ATM) pueda obligar a cumplir, dice a EXPRESO el director de transporte público, Fernando Amador.

“Es una responsabilidad compartida entre el colegio y el transportista, porque el colegio es el que debe enviar en sus recorridos a profesores o representantes para que, en conjunto con el conductor, vayan vigilando a los niños y estudiantes. Los padres de familia pagan por el transporte, pero la coordinación debe ser entre la empresa y el colegio”, sostuvo.

Oliver reconoce que suele haber discrepancias entre las dos partes sobre a cuál de las dos le corresponde incorporarlo, pero reitera su importancia.

Por suerte, según Amador, en Guayaquil hay poca accidentalidad en el transporte escolar. Sus estadísticas no igualan a las de otros grupos o tipos, que son mayores. Recuerda que la ATM efectúa dos revisiones al año, lo que ayuda a que la flota se mantenga en buen estado.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

TAGS:
A LA CARTA