La maleza oculta las tumbas en el Cementerio del Suburbio

Las bóvedas que están en tierra son las más afectadas. La poda inicia de a poco. Los moradores se quejan por la inseguridad y consumidores de drogas.

17 abr 2019 / 00:01

“Esto se parece a una selva”, es el primer comentario que formula Ramón Segovia, luego de observar la extensa maleza que cubre diversos sectores del cementerio Ángel María Canals, ubicado en la 29 y la G, Suburbio Oeste de la urbe porteña.

La intensidad de las lluvias registradas en los últimos meses en la ciudad, incrementó la vegetación en este camposanto municipal, donde los matorrales sobrepasan los dos metros de altura y se han extendido especialmente entre las sepulturas que se encuentran en tierra.

Por ello, algunos deudos llegan hasta este lugar portando materiales para cortar la espesura o le pagan a otras personas que alquilan escaleras o a pintores del camposanto, para llegar hacia la última morada de sus familiares o amigos.

Es el caso de Gabriel Chinchin, quien llegó junto a dos vecinos a visitar a un antiguo amigo, sepultado allí hace más de una década. Al observar que la maleza cubría la bóveda, iniciaron las labores de limpieza, en medio de la camaradería de estos amigos del suburbio.

Sin embargo, Chinchin lamenta que esta situación se presente en cada invierno y sugiere que se realice un mantenimiento integral por todo el camposanto, que abrió sus puertas hace 53 años: “Debería ser justo que a las tumbas que están en tierra se les dé el mismo trato que a las bóvedas que están en los bloques. Es injusto que estas tumbas estén sucias”, subraya, mientras termina de sacar unas hojas secas de la descolorida lápida.

Otro problema que se visualiza en diversas áreas es la acumulación de desechos, ya sea por los ramos secos, de los residuos de los visitantes e inclusive restos de tumbas que son sacadas para sepultar a un nuevo cuerpo. Algunos tachos de basura lucen deteriorados y resultan insuficientes para la cantidad de residuos.

La maleza oculta las tumbas en el Cementerio del Suburbio
La presencia de motociclistas atemoriza a las personas que acuden a este camposanto.

Es por esto que en ciertas partes del sitio se han realizado pequeñas hogueras para incinerar la basura.

Además, los nuevos bloques de bóvedas que se construyeron para paliar la insuficiencia de tumbas en la necrópolis, sufren empozamientos de aguas lluvias. Las canaletas están llenas de ramos secos y una de las camineras de adoquines también presenta maleza.

Según Pedro Pablo Duart, titular de la Dirección de Acción Social (DASE), del Municipio de Guayaquil, han enviado solicitudes a la Dirección de Áreas Verdes para que realice los mantenimientos necesarios en el camposanto.

“Hemos enviado varios oficios desde febrero y el personal ya ha iniciado con la intervención desde el lunes 15 de abril. Cada dirección municipal tiene sus competencias”, aclara la autoridad.

Aparte de ello, el ingreso de motociclistas incrementa el temor en los visitantes del lugar, a pesar de que este cuenta con guardianía. Los moradores alegan que en horas de la tarde es común observar, además, a personas consumiendo alguna sustancia psicotrópica.

El mayor de la Policía, Willian Herrera, jefe operativo del Distrito Portete, circunscripción encargada de la seguridad del sitio, tiene otra percepción sobre este tema. El uniformado asegura que estas versiones son “mal infundadas de la comunidad y que al momento de denunciar, no lo hacen, y evaden dar cualquier información”.

Además, Herrera menciona que donde sí se han presentado problemas es en el parque de skate, que se encuentra al costado del cementerio. Un hecho sobre el cual EXPRESO ya ha publicado. Pero el oficial asegura que los delincuentes “no cruzan hacia el cementerio y utilizan el parque para dormir y consumir drogas”.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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