bodega ilegal
Problema. En un sector residencial no debe existir una bodega, se puede en zonas industriales; pero se están alquilando casas para que sirvan de depósitos como esta en Urbanor.JUAN FAUSTOS SANDOVAL

Las bodegas ilegales se multiplican por la crisis

La preferencia por instalarse en casas es porque cuestan un 40 % menos que los locales legales para depósitos

Detrás de la multiplicación de las bodegas clandestinas por los barrios de la ciudad hay un sinnúmero de problemas, que existían antes y se agravaron con la pandemia de la COVID-19. Se los puedes resumir en crisis económica, falta de edificaciones para los pequeños comerciantes, corrupción, falta de autoridades que hagan cumplir las leyes y burocracia, indicaron a EXPRESO los expertos y ciudadanos consultados.

INCENDIO EN BODEGA (33203655)

Clausuran la bodega de químicos donde se produjo incendio

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En unos casos es la dificultad económica la que los impulsa a improvisar. “Después de perder mi trabajo, aproveché mi liquidación para comprar una variedad de productos y venderlos. Los almacené en una casa; porque hacerlo en edificación para depósito cuesta más. Además, con el poco dinero que me dieron, no me alcanzó”, relató Francisca Véliz, comerciante, una migrante que regresó hace algunos años con el ánimo de reanudar su vida en su ciudad natal, Guayaquil.

Tampoco falta el que busca depósitos clandestinos por “sabido”. No se puede negar que también existen personas que buscan maneras de aumentar sus ingresos sin importar que ello implique pasar por alto las leyes. En estos casos sí tienen recursos económicos, pero lo hacen para aumentar sus ganancias. “Hay dueños de negocios que, para evitar pagar almacenamiento, piden a cada vendedor que se lleve a su domicilio los productos que ofertan. Por lo general, es la cuota de venta del mes. Uno hace de vendedor, de bodeguero y hasta del muchacho de entrega; y de paso, por segundo año, no nos pagaron las utilidades. Uno permite este abuso, porque si uno reclama lo despiden y no pasa más nada”, relató un trabajador, quien omitió su nombre para evitar perder su empleo. Pero sabe que esta práctica la están aplicando varios negocios.

ControlEn diciembre de 2020 las autoridades del Municipio de Guayaquil realizaron un operativo de bodegas clandestinas en la bahía. En este sector se clausuró a 211.

EXPRESO reveló que el Municipio tiene marcada la ruta de los depósitos ilegales en el centro de la urbe, principalmente en la bahía, donde según el Cabildo se mantienen 211 clausurados y desalojados. Mas para el control en el resto de la ciudad depende de la denuncia ciudadana. Por lo general, los depósitos ilegales no alteran las fachadas de las casas, ni ponen letreros para mantenerse ocultos.

Bahia clausuras

La ruta de las bodegas ilegales está marcada solo en la bahía

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Tras el incendio que ocurrió en Urbanor, en abril, donde funcionaba una bodega clandestina de productos químicos, quedó al descubierto que este tipo de infraestructuras se han multiplicado, según lo publicó este Diario.

El problema no es sencillo, tiene varias aristas que explican el porqué ocurre esto. Otra razón es porque resulta más económico alquilar una casa que una bodega. “El arrendamiento de una casa para usarla como bodega está entre 400 a 800 dólares, mientras que una bodega cuesta cinco dólares el metro cuadrado”, dijo a EXPRESO Ariel Mohr, corredor de bienes raíces. Entonces eso significa que un depósito de unos 400 metros cuadrados costaría 2.000 dólares. Pero este monto puede subir dependiendo la ubicación, si está dentro o fuera de la ciudad. De tal manera que al optar por una vivienda se ahorran un 40 % en gasto por alquilar un lugar para almacenar los productos.

Cifra200
depósitos
ilegales ha detectado el Cabildo en el centro de la ciudad, aparte de las que hay en la bahía.

Otro punto es que en caso de que requiera climatizar la bodega legal costaría mínimo 7.000 dólares; en cambio, en una casa pone aire acondicionado por unos 2.000 dólares.

OPERATIVO EN LA BAHIA (32736418)

Municipio encuentra anomalías en bodegas clausuradas de la Bahía

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Es la misma crisis económica que lleva al dueño del bien preferir arrendar la casa para que sirva de depósito a tenerla vacía.

“Las viviendas que se alquilan para bodegas clandestinas son grandes. Son inmuebles que se arrendaban antes para oficinas, pero con la pandemia la mayoría la desocupó y se fue a trabajar al hogar. Entonces estos lugares quedaron desocupados. Por otro lado, fueron más las personas que se quedaron sin trabajo e invirtieron su liquidación en un negocio, y como es más económico rentar una casa que una bodega legal, pues esta tendencia creció. Y claro, el contrato lo hacen personalmente, no a través de corredores de bienes raíces”, explicó Mohr.

Pero inquieta el hecho de que las casas no cumplan con las normas sanitarias para almacenar y entonces también se necesita del control de la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa), en los casos de almacenar comida o medicina.

La existencia de los depósitos ilegales afecta de varias formas a los vecinos, por ejemplo, interrumpe el descanso cuando los camiones llegan para cargar o descargar.

Según los moradores de Urbanor, en el sector hay más de una casa que es utilizada como bodega clandestina. “Hemos ido varias veces al Municipio a poner una queja, pero no pasa nada hasta que ocurre un incendio como ocurrió semanas atrás”, dijo José Medina, morador de Urbanor. Agregó que en la zona hay otra casa de donde salen olores que provocan dolor de cabeza, que han advertido al Cabildo. “Pero otra vez no pasa nada”.

Aquí aparece otra consecuencia, los depósitos ilegales provocan contaminación.

“Una casa no sirve para bodega, porque no cuenta con el debido sistema de ventilación. Además, es posible que requiera de un sistema de filtración, para evitar afectar la ecología de las masas de agua, como los ríos. Asimismo, puede afectar la calidad del aire, que dependiendo de las sustancias que emitan los vapores, a largo plazo puede provocar enfermedades”, explicó Christian Portés, experto en gestión ambiental.

Como se ha visto, la violación a las normas de bodegas ocurre en cualquier lugar de la ciudad, una situación que requiere de la atención de las autoridades.

LAS SOLUCIONES

  • Faltan depósitos y zonas francas

La multiplicación de las bodegas clandestinas también pone sobre la mesa del análisis de que faltan zonas francas, que apoyen a los nuevos emprendedores. En estos sectores no solo deben existir tiendas, sino también áreas para el almacenamiento, dijo a Diario EXPRESO Francisco García, expresidente de la Cámara de la Pequeña Industria del Guayas.

García también refirió que la falta de bodegas cerca a la tienda es otro problema. “No es fácil para un pequeño comerciante tener los recursos económicos para pagar la logística de transporte de la mercadería, cuando el depósito queda lejos del almacén. Esto también los impulsa a buscar cualquier espacio que quede cerca para poder vender al por menor”, agregó.

El corredor de bienes, Ariel Mohr, concuerda con García en el punto de que faltan bodegas para los pequeños comerciantes. “Las pocas que existen están ocupadas”, dijo.

Mohr explicó que una de las soluciones es transformar las viviendas, así como se hizo en el pasado con los garajes. “Un complejo de bodegas pequeñas es una solución, pueden tener un espacio de unos 150 metros cuadrados, por 750 dólares, con la ventaja de que por ser un complejo cuentan con el espacio para la carga y descarga”, indicó. Pero en el mercado las que están disponibles son las bodegas legales grandes, que son útiles pero para empresas que llevan años en la actividad y que han crecido económicamente.

Es fundamental, a juicio de García, que se piense en el pequeño comerciante o pequeño industrial, que al final son más y no se puede olvidar que Guayaquil es una ciudad comercial que alberga más a los negocios pequeños. Entonces para los expertos, la solución al problema requiere de decisiones de las autoridades para crear zonas francas y de inversores para que edifiquen más bodegas pequeñas.