Los asaltos tienen vía libre en las carreteras de Guayas

La delincuencia cobra un peaje constante al transporte de carga y de pasajeros. Las vías hacia Yaguachi, El Empalme y Naranjal están entre las más peligrosas.

13 ago 2019 / 00:01

Raúl Panchana, de 27 años, quien por trabajo debe viajar a Guayaquil desde su recinto natal, Jesús María, situado en la vía a Naranjal, recuerda que hace un mes, dos supuestos vendedores ambulantes abordaron el bus donde retornaba, en el kilómetro 26. Subieron con fundas de galletas en las manos, pero cuando el vehículo de transporte intercantonal pasaba por una zona despoblada, se transformaron en delincuentes.

Uno de ellos, con una de sus manos cubrió la cámara de video del automotor y con la otra sostenía una pistola apuntando a los pasajeros, mientras su cómplice, portando otra arma de fuego, arrebataba relojes, celulares, anillos y billeteras, carteras y bolsos de los viajeros. “Fue una escena traumática. Pensé que uno dispararía. No tenía en esos días celular, entonces solo les di mi reloj”, narra el joven.

Después del robo, los antisociales desembarcaron en otro punto desolado de la vía y huyeron en un carro pequeño.

Ese asalto, en el que fue víctima Raúl y otros 39 pasajeros, no es un caso aislado. Entre robos a buses y camiones, desde inicios de año, se han reportado 23 a la Policía Judicial (PJ) del Guayas, en las vías de la provincia. En 2018, de enero a agosto, hubo 44.

Aunque las cifras muestran un descenso, eso no quiere decir que este delito se haya frenado. Simplemente, la mayoría de las víctimas prefiere ‘no perder el tiempo denunciando’, explica el coronel Dorian Calderón, jefe de la PJ Guayas (PJ), a cargo de las carreteras.

De todas las vías que unen a 25 cantones y más de 1.300 parroquias y recintos de la provincia, hay dos donde los asaltos son constantes: la vía que pasa por Yaguachi y la que une Naranjal y Balao. En la lista de arterias más peligrosas le siguen las que van a los cantones El Triunfo, El Empalme y Balzar, dice el oficial de Policía.

Específicamente, esos puntos son pasando El Triunfo, cerca de El Corazón y San Carlos; y en el sector de Tres Postes, de la vía a Yaguachi. Y se dan sobre todo en las noches.

Según explica, los asaltos casi siempre se suscitan en puntos despoblados, donde no existe alumbrado público, cobertura de telefonía celular ni cámaras de monitoreo del ECU-911.

La mayoría de veces son a los buses intercantonales. Calderón señala que esto ocurre, en gran parte, porque estos vehículos, a diferencia de los que viajan a otras provincias (interprovinciales), paran entre los poblados.

Uno de los modos de operar de los delincuentes es camuflarse entre los pasajeros que toman el bus en la vía o hacerse pasar como vendedores informales.

Sin embargo, indica el coronel, tal como también lo han denunciado conductores y usuarios, otro modo es tomar el bus desde la terminal y viajar como un pasajero más. Pero al llegar a cierto punto de la vía, cometen el delito.

Esto ha hecho que asociaciones de buses, como al que pertenece Fernando Buenaño, miembro de la Asociación de Cooperativas Milagreñas, que la conforman tres empresas, tomen sus propias medidas de seguridad. “Tenemos detectores de armas para controlar que nadie suba con pistolas a las unidades, sin embargo nos falta ayuda por parte de las autoridades”, expresa.

Los antisociales operan en la carretera u obligan a los conductores del bus a ingresar a una guardarraya (desvío).

En lo que va del año la Policía ha detenido a 10 asaltantes de camino. En 2018, a 13.

Sin embargo, desde el punto de vista del oficial de la institución, hay varias trabas por la que el trabajo para desarticular a más bandas no se ejecuta o no da el resultado esperado.

Primero es la falta de cámaras de videovigilancia en algunos buses, lo que impide tener pruebas para las investigaciones. Otra, teniendo las imágenes, es el desinterés de las víctimas por poner la denuncia; y por último, el lento proceso que se da por parte de los operadores de la justicia para llegar a ejecutar las detenciones.

Según lo mencionado por la Policía, para evitar más robos, los conductores deben evitar hacer paradas en la carretera.

Pero Miguel Anchundia, dirigente de la Unión de Cooperativas de la provincia del Guayas, indica que los buses deben parar en la vía donde hay poblaciones, porque precisamente ese es parte del servicio.

“Sí se camuflan los ladrones. Pero paramos para llevar a las mujeres con sus hijos y otras personas honradas que necesitan el servicio”, expresa el transportista, quien destaca que hasta ahora los conductores no han tenido ayuda por parte de las autoridades para disminuir este delito, a pesar de sus constantes reclamos.

Por ello, sobre todo quienes tienen los últimos turnos, viajan a diario con el temor de ser asaltados durante el trayecto.

Transporte pesado

No hay rutas seguras, dice el gremio de ocho mil afiliados

Los robos a unidades de carga han aumentado, según la dirigencia

“Los asaltos en las carreteras siguen al alza, no han bajado y eso nos preocupa mucho”, se lamenta Giomara Sánchez, quien preside la Federación de Transporte Pesado del Guayas (Fetranspeg), cuyo gremio acoge a 8.000 afiliados.

Según la dirigente, el riesgo para ellos se mantiene pese a que han implementado en sus unidades dispositivos de seguridad, como sistemas de rastreo con bloqueo inmediato, botón de pánico y micrófonos en las cabinas. “Hemos invertido entre $ 600 y $ 700 en cada vehículo, pero ya no podemos gastar en custodios porque los fletes no nos resultarían rentables”, sostiene.

Una ruta crítica para los transportistas ha sido la del km. 26 de la vía Durán-Tambo, a la altura de Virgen de Fátima, parroquia del cantón Yaguachi. Esa arteria conecta a las provincias de El Oro, Azuay, Cañar y Chimborazo.

Pero Sánchez asegura que el riesgo actualmente acecha en todas la vías. “Hemos sufrido muchos asaltos en la vía a Balzar y El Empalme”, afirma.

¿Cómo operan los asaltantes? En muchos de los casos, se disfrazan de policías o vigilantes de tránsito, obligan a detener el vehículo y le dicen a sus víctimas que requieren revisar el interior del carro. Así ocurrió en uno de los últimos atracos, en marzo pasado, en la avenida Narcisa de Jesús, en el norte de Guayaquil, recuerda la dirigente. En aquella ocasión los antisociales se llevaron el camión con la carga de mercadería.

La presidenta de Fetranspeg dice que el pedido de siempre para las autoridades competentes es que haya un mayor control en las carreteras. “Hoy en día no hay rutas seguras”, reitera.

Datos

Transportistas

La Fetranspeg, aglutina a 120 compañías y cooperativas de camiones, volquetes, tanqueros y tráileres.

Horarios

La dirigencia del gremio señala que, pese a que optaron porque las unidades de transporte rueden durante horas del día, los atracos no han parado.

La ANT y el control

Desde 2013 hay cámaras en los buses; falta un mejor monitoreo

El delito no se detiene a pesar de que hay un plan gubernamental

Por las denuncias y quejas de los transportistas, y con la finalidad de reducir los índices delictivos y mejorar la seguridad vial y ciudadana de los usuarios del transporte terrestre, el Gobierno implementó, a partir de 2013, el proyecto Transporte Seguro. La iniciativa, ejecutada por la Agencia Nacional de Tránsito (ANT), implicaba coordinar la acción con el sistema ECU-911.

El plan a nivel nacional demandó una inversión de más de 124 millones de dólares e involucraba a 55.000 unidades de transporte, incluidos 17.000 buses. Los vehículos debían contar con un kit de seguridad compuesto de botones de auxilio, un dispositivo de rastreo satelital (GPS), dos cámaras de video, sensores de apertura y cierre de puertas -en el caso de los buses- y un sistema de alimentación (UPS) para la reserva de energía de los componentes.

El proyecto nació con la idea de que la señal emitida por las unidades fuera receptada por el ECU-911 y hubiera respuesta inmediata. Hasta 2018, precisa la ANT, se había implementado la sala de monitoreo e incorporado los kits de seguridad en las 12.000 unidades que componen el parque automotor del transporte inter e intraprovincial.

Sin embargo, Miguel Anchundia, dirigente de la Unión de Cooperativas de la provincia del Guayas, afirma que el proyecto nunca dio resultado. Y ante el problema de inseguridad, señala que la asociación que preside le ha pedido varias veces a la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) que realice el monitoreo de las cámaras o que les permita a las cooperativas hacerlo, para poder reportar de forma inmediata los delitos. “No nos han dicho nada. Han dicho que una parte le corresponde a ellos y otra al Ministerio del Interior, pero nadie hace nada para arreglar este problema”, se queja.

Seguridad vial

Proyecto en entredicho

Según la Agencia Nacional de Tránsito, también han levantado perfiles de riesgo en rutas, frecuencias, operadoras y vehículos que prestan el servicio. Los conductores coinciden en que el Proyecto Transporte Seguro no ha dado frutos.

Los protagonistas

Miguel Anchundia, dirigente de cooperativas: “La Agencia Nacional de Tránsito nos ha prometido proyectos como Transporte Seguro, que no dieron resultado”.

Giomara Sánchez, dirigente transporte pesado: “Ya no hay vías seguras. Antes decíamos ’nos vamos por esa ruta, porque hay más tráfico’, pero hoy el problema es en todos lados”.

Dorian Calderón, jefe de la PJ Guayas: “El proceso engorroso que deben seguir las víctimas del asalto en los medios judiciales es lo que les hace optar por no denunciar”.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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