Pasando el “duelo” con intensidad

Almada pidió disculpas tras su escupitajo e hizo autocrítica, tras una sesión en la que se sintió la presión por salir del mal momento.

12 sep 2018 / 00:00

“Buena Marcos, buena”. Así le gritaba Guillermo Almada a Marcos Caicedo durante la primera sesión de entrenamientos del cuadro canario después de la dolorosa derrota en el Capwell, que dejó al zurdo y al técnico, por diferentes razones, como los más criticados en el bando canario.

Los ánimos que el estratega le mandó a Caicedo fueron continuos, pese a que el jugador volvió a mostrarse impreciso, errático, aunque con muchas ganas en la sesión de ayer. “Marcos nos dio muchas alegrías, además es un gran muchacho, sabemos lo que sufre y el potencial que tiene y que pronto lo va a demostrar”, lo defendió el técnico charrúa.

Los que no jugaron el Clásico, realizaron trabajos de posesión y presión en espacio reducido a gran nivel de intensidad. Una muestra de ello fue un roce entre Víctor Mendoza y Osbaldo Minda, que duró segundos.

Se escuchaban los ánimos y correcciones del estratega, protagonista ayer por su escupitajo a un hincha y por su citación a la prensa para pedir “disculpas públicas”. “Estamos viviendo el duelo por la derrota, pero la mejor respuesta me la dan los futbolistas. Hay autocrítica y el entrenamiento fue muy dinámico, recibimos un golpe duro, pero estoy convencido de que nos levantaremos”, dijo Almada.

Mientras los suplentes mostraban su ambición por ganarse un espacio, llegaban ruidos de bromas y risas de los titulares desde el gimnasio, situado en la parte alta del complejo del Monumental. Cuando aparecieron en cancha, los rostros eran más serios.

Ellos también observaron el final de la práctica, como Aquiles Álvarez y Carlos Alfaro Moreno, que llegaron para comparecer ante los medios de comunicación junto al charrúa. Al término de la sesión, el estratega sorbió lo último de un refresco, caminó cabizbajo y subió las escaleras, quizá pensando en el descargo que ofrecería minutos después.

“Hay más periodistas que en la semifinal de la Libertadores”, dijo en voz baja al entrar a la sala de prensa. Estaba en lo cierto: Máxima expectación tras su bochornoso acto. “Soy absolutamente responsable de lo que hice, pido disculpas públicamente. Insultó a mis jugadores y como me siento totalmente identificado con ellos mi temperamento me jugó una mala pasada”, admitió serio.

“No identifiqué si era hincha de Barcelona o de Emelec, había mucha gente”, prosiguió, aunque después matizó que su actitud sería igual de reprochable fuese quien fuese el fanático y sus preferencias. “Tomé una decisión equivocada que nos servirá de aprendizaje para nuestra vida”, apostilló, y explicó que se comunicó de forma privada con el agredido.

Por su parte, Alfaro Moreno agradeció al técnico por “dar la cara” y analizó la situación deportiva del club, que en su opinión es “lo más importante” en este momento. “No se están dando los resultados, estamos con dolor, pero también sabemos que nuestro equipo les ha dado muchas alegrías a los hinchas”, dijo, pidiendo también “apoyo incondicional a los verdaderos barcelonistas”.

“Pese a todo, pese a este mes difícil, estamos a un punto. A un punto nada más. Y no tengo dudas que todos los que somos Barcelona vamos a hacer lo posible e imposible por mejorar esta situación”, acotó, en una rueda de prensa destinada a mandar un mensaje positivo, pese a que los últimos meses del club han estado plagados de escándalos institucionales y problemas en la cancha.

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