El creciente mundo de las tecnopatologías

El uso excesivo de la tecnología va creando nuevos males. Hasta una especie de cuernos nos está saliendo.

13 ago 2019 / 00:01

El mundo de la tecnología brinda a diario más facilidades, pero los excesos están dando paso además a nuevos males, algunos tan raros que hasta hace poco no imaginábamos, como el hecho de que nos esté naciendo un pequeño cuerno por estar mucho tiempo con la cabeza agachada viendo el celular.

Así pasamos también con dolor en el pulgar o nos obsesionamos con los dispositivos que miden el sueño al punto de sufrir lo que llaman Ortosomnia. La lista es larga y cada vez se va nutriendo más.

Ya no solo sufrimos del famoso síndrome del túnel carpiano o pasamos por la depresión del Facebook, que se produce cuando sentimos que la vida de los otros, por lo que cuelgan en sus perfiles, es mucho mejor que la nuestra. Es más, ya no somos hipocondríacos, sino cibercondríacos.

Y así hay partes de nuestro cuerpo, que según estudios científicos, empiezan a perder su función. Eso sin contar con que mientras unos usan la tecnología para contar sus pasos, otros la ‘aprovechan’ para moverse lo menos posible, lo que hace que aumente en gran medida el sedentarismo.

Los especialistas recomiendan poner límites. Sí, la tecnología da herramientas valiosas, pero cuando se vuelven una obsesión y no se toman precauciones, causan daño. Por ejemplo, si no quiere que se le cree ese cuerno por pasar con la cabeza abajo (además de que se le puede formar la papada), mejor eleve el celular a la altura de sus ojos. ¿Y qué tal si deja de buscar el ‘sueño ideal’ por lo que le dice un dispositivo.

EXPRESO hace un recorrido por las nuevas tecnopatologías y por las que han ido apareciendo con los años. ¿Cuántas de estas padece usted?

La tecnofilia

En este grupo están los esclavos de las nuevas tecnologías. Son las personas que se desesperan por tener lo más novedoso que ha salido al mercado sin importar cuánto deban pagar por ello y así van de un equipo a otro en muy corto tiempo. El problema es que cuando no logran obtener lo que desean, entran en un estado de ansiedad que comienza a complicar su salud.

Los videojuegos

No solo el uso excesivo del teléfono celular puede causar alguna nueva patología, también lo hace esa adicción, por ejemplo, a los videojuegos. Es más, en este caso, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha decidido incluirla como un trastorno mental. El tratamiento y las medidas de prevención para quienes pasan horas de su día con estos juegos se harán efectivas a partir de enero de 2022.

El cuerno

Hay una especie de cuerno que ha comenzado a aparecer en la parte posterior de la cabeza, por encima del cuello. En los calvos, este pico de unos 10 milímetros puede ser notorio. Está naciendo en personas que tienen entre 18 y 30 años, señala un estudio de la Universidad de Sunshine Coast, en Australia, y se debe a que pasamos mucho tiempo con la cabeza inclinada para ver la pantalla del celular.

Obsesiones

¿Tiene Ortosomnia? Posiblemente la padezca, pero no lo sepa. Si es de los que usa un reloj pulsera de esos que monitorean su sueño (calidad y horas de descanso) y ha llegado a la obsesión, está dentro de este grupo. Es un mal que se basa en la búsqueda desesperada del ‘sueño ideal’, pues la persona revisa día a día los dispositivos y se vuelve ansiosa cuando nota que no ha dormido lo suficiente.

¿Y el pulgar?

Los médicos aseguran que cada vez es más común ver en consulta casos de personas con dolor en el pulgar. Los científicos de la Universidad de Málaga hallaron que la función de este dedo, clave en la presión y en la funcionalidad de la mano, se está perdiendo y que ahora se recibe a más pacientes con el pulgar atrofiado. La causa, explican, es el uso excesivo de la tecnología.

El creciente mundo de las tecnopatologías

Los otros males

Con el paso del tiempo, los científicos van encontrando nuevas enfermedades a las que le van poniendo nombres de acuerdo a la época.

Narcisismo digital

También se lo conoce como el Síndrome selfi. Se produce cuando la persona fotografía todo lo que hace durante el día y busca aprobaciones con ‘likes’ o con comentarios.

Cibercondríacos

Son las personas que buscan en Internet información sobre alguna enfermedad y están convencidas de que la padecen. También aplican los tratamientos que encuentran en la web.

Túnel carpiano

Los expertos alertan del aumento de casos de síndrome de túnel carpiano (dolor en la muñeca) y tendinitis en casos relacionados con las nuevas tecnologías.

Nomofobia

Es ese miedo irracional a estar sin teléfono móvil. Lo sufren quienes se desesperan porque lo han dejado olvidado, se quedaron sin batería o no tienen cobertura.

Fomo

Es cuando una persona siente desesperación por perderse algo que está sucediendo en el mundo de las redes sociales. Hay a quienes los lleva a sufrir complejos de inferioridad.

Vamping

Con este nombre se conoce a ese fenómeno común de usar aparatos electrónicos en la noche reduciendo las horas de sueño, lo que genera daños en la productividad y en la salud.

Miguel Mite, traumatólogo: “Hay más casos en la consulta”

Uno de los problemas que antes no se veía en las personas jóvenes y que ahora es muy frecuente es el dolor a nivel de la región cervical, debido a las posiciones inadecuadas. Generalmente flexionamos la cabeza de 45 a 60 grados para leer el mensaje del celular o de la tablet y es allí cuando estamos aplicando unas 40 o 50 libras de presión a ese nivel. Eso va a traer consigo una inflamación a nivel de la columna cervical. Por otro lado, el manejo del celular con los dedos hace que se inflamen los tendones. Este tipo de patologías antes se veían en la consulta de manera esporádica, pero ahora llegan a diario.

Eduardo Tigua, psiquiatra: “Pagamos un precio por los avances”

Hay muchos aspectos en los que la tecnología genera un progreso, pero también nos hace pagar un precio, una especie de impuesto por cada avance. Por ejemplo, el sueño es algo natural y se lo califica en calidad y en cantidad. Cuando uno de los dos está alterado, hay que corregirlo porque no dormir bien marchita a la persona y daña su salud. Ahora que han creado estos dispositivos para medir el sueño, hay quienes se obsesionan. Vemos también que antes los médicos dábamos la receta al paciente y la compraban; hoy nueve de cada diez pacientes van primero a ‘googlear’ la receta y desgraciadamente con frecuencia caen en malos entendidos.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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