El humano, la clave de la conducción autónoma

EXPRESO viajó a Silicon Valley para conocer los avances en autonomía desde uno de los centros de investigaciones de Nissan.

20 sep 2018 / 00:00

Los carros autónomos están a la vuelta de la esquina y se habla de que entre el 2020 y 2025 serán una realidad en las calles del mundo. No de forma masiva, pero una realidad. Hablamos de esas máquinas dotadas de inteligencia artificial (AI, por sus siglas en inglés), que se autodirigen y que prometen llevarnos de un lado a otro sin mayor esfuerzo.

¿Será la autonomía capaz de frenar los accidentes? ¿Las máquinas tomarán mejores decisiones que los humanos? ¿La inteligencia artificial logrará coexistir con la diversidad del comportamiento humano? Para responder estas interrogantes que surgen alrededor del tema, Nissan tiene una sola respuesta: una autonomía eficiente no es posible sin seres humanos a cargo de coordenadas en el proceso de movilidad.

En su centro de investigación ubicado en pleno corazón de la innovación (Silicon Valley, San Francisco), decorado con paredes de colores, sillas en naranja y verde, simuladores de carreras y mesas de juegos, EXPRESO junto a una docena de medios latinos, pudo conocer la visión de movilidad inteligente de este fabricante japonés de automóviles.

El humano, la clave de la conducción autónoma

Para ello, Maarten Sierhuis, líder del Nissan Research Center Silicon Valley, explicó cómo la compañía espera transformar la manera en que conducimos con foco principal en cero emisiones y cero accidentes.

“Estamos trabajando en integrar los vehículos en la sociedad, en cinco o diez años, no en 20... La forma de lograrlo no es cambiando las calles o construyendo nuevas ciudades. Esto llevaría mucho tiempo. Por eso diseñamos sistemas que permitan ir insertando la autonomía en la sociedad”.

Así nacen tecnologías como SAM, el proyecto mimado de la marca. Se trata de ‘Seamless Autonomous Mobility’ o movilidad autónoma sin fisuras, un sistema que fusiona la inteligencia artificial del vehículo con el pensamiento humano, con el objetivo de facilitar la toma de decisiones en situaciones imprevisibles.

Es decir, que la gran apuesta para la inserción de los autónomos está en la operación remota, algo así como lo que ocurre ahora en las torres de control de los aeropuertos.

Imagine que un vehículo autónomo se mueve por las calles de la ciudad y se topa con un accidente, con la policía usando señales manuales para dirigir el tráfico... Los sensores del vehículo pueden indicarle al carro dónde están los obstáculos e incluso reconocer algunos gestos, pero se requiere juicio humano para comprender lo que otros conductores y peatones están haciendo y decidir la acción apropiada.

Con SAM, el auto se vuelve tan inteligente como para saber cuándo no debería intentar negociar el problema por sí mismo. Entonces, se detiene de manera segura y solicita ayuda al centro de comando. La solicitud se enruta al primer administrador de movilidad disponible: una persona que usa imágenes del vehículo para decidir la acción correcta y crear un camino seguro alrededor de la obstrucción. Esta orden es adoptada y replicada de inmediato a los demás autónomos.

En la idea inicial cada operador es responsable de cinco vehículos autónomos en las calles, pero que con el paso del tiempo y el aprendizaje de las máquinas, ese número llegaría a 100 por ser humano. Para Nissan y su líder en Silicon Valley, esta es la clave para acelerar su llegada, ya que estarían listos para lidiar con cualquier situación diaria de tránsito.

Maarten Sierhuis: “Un sistema sin un humano en el circuito es un sistema inútil”

El humano, la clave de la conducción autónoma

Director de Tecnología y director fundador del Nissan Research Center Silicon Valley (EE. UU.). Lideró un equipo de investigadores en tecnologías de Inteligencia Artificial (AI) para vehículos autónomos y conectados e Interacción Hombre - Máquina. Antes estuvo 12 años en el Centro de Investigación Ames de la NASA, donde trabajó en el desarrollo de sistemas humanos y de autonomía para la exploración espacial.

Nissan se ha planteado controlar sus vehículos autónomos aquí en la Tierra con la misma tecnología que la NASA usa en Marte para dirigir a los robots. Y, nadie mejor que un exinvestigador de la misma NASA, para dirigir el equipo que haga realidad este objetivo. Se trata de Maarten Sierhuis, quien en un encuentro con medios latinoamericanos en Silicon Valley, entre estos EXPRESO, defendió la necesidad de combinar la inteligencia artificial con la intervención de seres humanos en el proceso de automatización.

- ¿Por qué la necesidad de un humano en un proceso que siempre se ha creído que dependería 100 por ciento de las máquinas?

- Creo que un sistema autónomo sin un ser humano en el circuito es un sistema inútil. Es así con las embarcaciones, con las aeronaves y tendrá que ser así con los carros. Los aviones tienen funciones autónomas de vuelo y mucha tecnología; sin embargo, siempre habrá la necesidad de personas trabajando en las torres de control de tráfico aéreo. Creemos que con los autos autónomos, el proceso se dará de la misma forma. Con gente trabajando remotamente...

Así nace Seamless Autonomous Mobility (SAM), entiéndase como movilidad autónoma sin fisuras, el sistema que Nissan ha desarrollado para tomar decisiones inteligentes, con soporte humano, en casos imprevisibles.

- Una cosa es conducir en San Francisco, otra en Ecuador... ¿Cree que en Latinoamérica los carros autónomos y sistemas como SAM serán viables?

- Los diversos comportamientos de conductores y peatones que hay en el mundo, no son obstáculos para que nuestro sistema pueda aplicarse. Es cuestión de tiempo. Mientras tanto los autos que se conducen automáticamente capturan los datos de la carretera para comprender los hábitos de manejo, los sistemas de carreteras únicos y los hábitos de manejo adaptables.

- ¿Cómo difiere la autonomía lograda en Marte con la que se quiere en la Tierra?

- Construir un sistema autónomo para un vehículo en la Tierra es como construir un robot que conduce a 128 kilómetros por hora muy cerca de otros robots. Eso es muy diferente a lo que pasa en Marte, donde no hay personas. Entonces surgen muchos problemas considerando que se trata de humanos interactuando entre ellos y con robots, porque el auto necesita estar en las calles con otras personas, peatones, ciclistas y otros autos. La idea de un sistema vigilado se vuelve clave: debemos saber lo que todos están haciendo, para que el auto no solo tenga claro qué hacer, sino también cuál es su relación con los demás en el camino. Aquí es donde mi trabajo en la NASA se vuelve muy relevante, pues me especialicé en la forma en la que debían trabajar los humanos y los sistemas autónomos.

Tecnologías de Nissan

Propilot

Tecnología de conducción autónoma diseñada para el uso en tránsito de un carril. Mediante el procesamiento de imágenes, este sistema analiza las condiciones de tránsito y ejecuta las maniobras precisas de dirección, permitiendo que el carro tenga un desempeño natural.

Propilot park

Tecnología que estaciona el auto con solo tocar un botón. Esta función utiliza la tecnología avanzada de procesamiento de imágenes con 4 cámaras de alta resolución e información de 12 sensores ultrasónicos alrededor del vehículo, para guiarlo a un espacio determinado.

E-pedal

Permite a los conductores acelerar, desacelerar y detener el automóvil (incluso cuesta arriba) con solo aumentar o disminuir la presión en el acelerador, sin necesidad de que el conductor use el freno, proporcionando más control y eliminando el estrés durante la conducción.

SAM

‘Seamless Autonomous Mobility’ fusiona la inteligencia artificial al interior del vehículo con la intervención humana. Su objetivo es ayudar a los vehículos autónomos a tomar decisiones en situaciones impredecibles y ampliar la información disponible para la AI en el auto.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

A LA CARTA