Adiós al yeso, hola a las férulas 3D

La impresión tridimensional gana nuevas aplicaciones y hoy propone órtesis mucho más cómodas que las existentes. La empresa guayaquileña, Helguero 3D, trabaja en la iniciativa.

11 abr 2019 / 20:33

Imagine a su pequeño hijo con un traumatismo o lesión en su brazo; condenado e inmovilizado con un yeso por tres meses. Llora, se queja porque le pesa o le pica, no puede meterse al mar, se lastima, se ensucia en cuestión de minutos y es más, hasta quiere faltar a la escuela para que los amigos no lo vean.

Pero, qué pasaría si en lugar de un yeso lleva un soporte de plástico biocompatible; que no le pesa, que no le pica, que le permite bañarse y jugar con tranquilidad y que además luce como la armadura de Iroman o de Spiderman, o de Capitán América... Está claro que el tratamiento sería mucho más llevadero para los niños y también para los adultos.

Lo mejor es que no hay que atravesar el mundo para conseguirlo. En Guayaquil, Gabriel Helguero, fundador de Helguero 3D, experto en mecánica, bioingeniería e impresión tridimensional y profesor de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Ciencias de la Producción de la Espol, ha ideado unas férulas fabricadas en impresoras 3D que pretenden destronar al yeso y mejorar la calidad de vida y recuperación de cientos de personas cuyos días se ven limitados por métodos que ya no tienen cabida en el siglo XXI.

Parece sacado de una película de ciencia ficción. Más si pensamos en que sirve para cumplir con la misma función que un yeso pero sin sus tremendas incomodidades: pudiéndolas mojar y llevar con orgullo a todas partes, fáciles de poner y quitar e igual de seguras, además de personalizadas para cada paciente.

¿Cómo funciona? Lo primero es el diagnóstico médico, el cual determinará la lesión y las necesidades en las que trabajará la férula. Luego las estructuras son diseñadas a medida, gracias a un escáner 3D, en las oficinas de Helguero y finalmente impresas para poder usarse. Todo el proceso dura no más de tres días y le representará a su bolsillo entre $ 75 y $ 250, según la complejidad del trabajo.

El primer ortopedista conquistado por esta idea es el guayaquileño René Mora, con quien el equipo de Helguero 3D trabaja en la etapa beta y en la captación de más especialistas que se decidan por reinventar sus tratamientos y decirle adiós al yeso.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

TAGS:
A LA CARTA