Bruxismo
El bruxismo se puede presentar en niños y adultos.pixabay

Estrés: la causa más frecuente del bruxismo

El dolor mandibular y la aparición de llagas en la mucosa son algunas de las señales de que podrías estar padeciendo esta patología.

Mantener una rutina diaria bajo un alto nivel de estrés, ansiedad o ataques de pánico por aspectos personales o laborales puede ocasionar que, en algún momento, padezcas de bruxismo. Así lo acentúa la odontóloga Adriana Valenzuela, quien explica que ese término hace referencia a la condición médica en la que el paciente hace una alta presión involuntaria de la mandíbula o rechina los dientes.

“Como la acción se presenta principalmente en la noche, la persona no la puede controlar y cuando despierta presenta síntomas como dolor de cabeza o mandibular, desgaste dental, llagas o mordeduras en la mucosa”, dice la experta. 

Además de un alto nivel de estrés o ansiedad, también existen otras causas para la aparición del bruxismo como la asimetría esquelética o una mala posición de la mordida por una incorrecta colocación de calces durante la reconstrucción de una muela. 

Sin embargo, Valenzuela menciona que en la consulta médica, más de 60 % de los casos se deben a que las personas están atravesando un desequilibrio emocional.

Dentista
El odontólogo es el especialista que determina el diagnóstico.pixabay

  • ¿Cómo identificar que padeces de bruxismo?  

La única forma es asistir a tu odontólogo de confianza para que pueda hacer el diagnóstico final a través de la historia clínica, estudios (como radiografías y resonancias magnéticas) y la revisión integral de la dentadura. Puede presentarse en niños y adultos. 

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  • Qué hacer

El bruxismo por estrés o ansiedad no tiene una cura definitiva porque aparece cada vez que el paciente esté expuesto a factores que alteren su salud psicológica. Sin embargo, la experta detalla que sí existen medidas que ayudan a controlar el dolor.

  1. Férulas de descarga. Esta aparatología se coloca en la noche para que, cuando el paciente haga presión mandibular al dormir, la férula reciba toda la fuerza de la masticación y no exista dolor al despertar.
  2. Medicación. Los analgésicos y antiinflamatorios son recomendados en casos de dolor intenso. No se deben administrar sin prescripción médica.
  3. Masajes de relajación. Hacer movimientos mandibulares de forma progresiva ayudan a recuperar y proteger la función de la articulación y corregir la mala postura. El odontólogo de cabecera determina qué ejercicios son los indicados para cada caso.
  4. Interconsulta con psicología. Es importante conocer la causa principal de la ansiedad o el estrés que padece el paciente. Gracias a la terapia junto al especialista, se podrán disminuir estas condiciones.
  5. Actividades recreativas. Hacer ejercicio, meditar, practicar yoga, pintar mandalas o meditar de forma regular ayudan a reducir las tensiones emocionales.