Guayaquil, como la cebolla

09 nov 2018 / 10:29

    Trabajo en Turismo desde hace 5 años, pero formo parte de la industria desde hace mucho más. Me considero un viajero, no un turista. Y entre estas dos, hay una gran diferencia. El turista es la persona que busca su alojamiento en base a estrellas, el viajero busca una experiencia local. El turista quiere ir donde lo llevan los libros y el viajero es su propio guía. El viajero viaja, el turista se va de vacaciones.

    Los guayaquileños debemos exigir un plan estratégico de turismo porque hoy más que nunca, el turismo es relevante. La estadística mundial muestra un incremento del 7 % en arribos de turismo internacional; este es el incremento más alto desde 2010. El turismo internacional contribuye $ 1340 billones a la economía mundial y se pronostica que habrá 1.8 billones de viajeros internacionales en 2030 comparado con 1.3 billones que hay actualmente. ¿Tenemos estrategia de turismo 2030 en Guayaquil?

    En 2017, Quito recibió a 592 mil visitantes extranjeros, Guayaquil 354 mil. No somos la ciudad del país que más turistas extranjeros recibe como lo hemos escuchado en declaraciones pasadas. Y es que Quito lo viene haciendo mucho antes que nosotros, y muy bien. Existe un trabajo articulado y de promoción internacional que admiro, además de participación en ferias y congresos. Un esfuerzo de relaciones públicas que saca la cara por el país con publicaciones en National Geographic y que le han dado relevancia a la capital.

    La tendencia mundial muestra que los viajeros buscan experiencias personalizadas, distintivas y significativas. Juan Pueblo y Juanita, las reinas y desfiles alegóricos que ‘Disneyfican’ a la perla del Pacífico, que queden como estrategia para el turismo doméstico.

    ¿Y qué tiene que ver Guayaquil con la cebolla? Por supuesto no es el olor. Guayaquil es una ciudad a la que debes descubrir, llena de huecas, teatros, casas de artistas, ciclopaseos nocturnos y bares ‘speakeasy’.

    Es mucho más que el Parque de las Iguanas, el Malecón y las Peñas. Son los porteños amables y vacilones. Guayaquil, hoy más que nunca, merece tener su lugar y espacio. Guayaquil la descubren los viajeros dispuestos a ver más allá de su capas superficiales.

    Para salir de esta casilla se necesita reconocer el problema, sincerizarnos con las cifras y trabajar en equipo la empresa privada y la pública. Jóvenes listos para tomar la posta y empezar a hacer ciudad; ciudad que nos corresponde y a la que nos debemos. Antes de pensar en la Nueva Ciudad en el actual aeropuerto, pensemos y planteemos cómo reactivamos la actual. El Centro de Guayaquil aprovechada por los ejecutivos en el día y abandonada en la noche... ¡Que lindo sería tener un centro lleno de vida y ver a los colegas hoteleros, dueños de restaurantes y cafeterías prosperando día y noche!

    Soy guayaquileño, y esta ciudad está más bonita que nunca. Guayaquil Turismo debe continuar a la siguiente etapa con una estrategia moderna que atraiga el turismo internacional, lo invite a extender el número de noches y que se convierta además, el puerto de entrada más atractivo para descubrir las costas del Pacífico, las grandes haciendas y sus plantaciones, reservas ecológicas y por su puesto las Islas Galápagos. Guayaquil debe convertirse en la ciudad con más eventos y con mejor calidad de vida, con mayor y mejor oferta de productos y a la vez económicamente competitivos. No la ciudad de paso como nos conocen, sino un Guayaquil como destino final.

    LAS OPINIONES VERTIDAS EN LOS BLOGS Y ARTÍCULOS DE OPINIÓN RECOGEN EL PUNTO DE VISTA DE SUS AUTORES Y NO NECESARIAMENTE LA POSICIÓN DE ESTE DIARIO.

    TE RECOMENDAMOS
    A LA CARTA