Los olvidos que impiden el despegue

Cuenca es la tercera ciudad más importante del país. Sin embargo, algunas obras no están a la altura. 13 candidatos aspiran a la Alcaldía.

Quito /
13 mar 2019 / 00:01

Bautizada por los cañaris -hace cientos de años- como Guapondelig, un valle tan grande como el cielo, hoy Santa Ana de los Cuatro Ríos de Cuenca es la capital azuaya y el centro económico de la Sierra austral. La Atenas del Ecuador. Sin duda, la tierra prometida... Pero, detrás de esa majestuosidad, arquitectura e inmensa cultura, hay olvidos que frenan su despegue: el sueño de un tranvía en funcionamiento, una terminal terrestre que no está a la altura, un mercado mayorista colapsado y un aeropuerto que intenta alzar el vuelo.

Con más de 600.000 habitantes y a 2.550 metros sobre el nivel del mar, es la tercera ciudad más importante del país tras Quito y Guayaquil. Y, según la revista Ekos -con respaldo en la opinión ciudadana-, es la mejor para vivir en Ecuador (le sigue Ambato).

Jueves, 16:00. En Manta y en la capital del país cae un aguacero. En Cuenca, con una temperatura de 17 grados, el sol pega en el parque central sobre la Catedral de la Inmaculada Concepción, tan parecida a la de Notre Dame de París. A un par de calles, pasa sin gente, una unidad del tranvía. Rojo brillante. “Están en pruebas”, informa un agente de tránsito.

Las personas, desde las veredas, miran los vagones con escepticismo: “¿Ya funciona?”, “¿qué están haciendo?”, “nadie nos ha dicho nada”. Algunas, sobre todo colegiales, sacan sus celulares para hacerse selfies. Es la novedad para los cuencanos. Y también para los políticos. Los 13 candidatos a la Alcaldía de Cuenca tienen en la punta de la lengua el “tranvía”. Seguramente porque es el sistema de transporte en el que descansa la esperanza de mejorar la movilidad y disminuir el tráfico en la ciudad.

Y porque han esperado tanto para verlo funcionar. En 2010, Cuenca decidió mirar al futuro. Paúl Granda, entonces alcalde de la ciudad, arrancó este proyecto con la asesoría de Francia, un paso a la modernidad. Tres años después se firmó el contrato para iniciar la obra. Desde su gestación hasta hoy han pasado nueve años y un sinnúmero de obstáculos. Y, hasta ahora, los cuencanos siguen soñando con su funcionamiento. Sin una tarifa de pasaje definida, todavía genera incertidumbre.

Los olvidos que impiden el despegue
Mercado. El mayorista, es el principal de la ciudad. Sin embargo, sus comerciantes se quejan de que está colapsando.

“Ya debía estar listo hace rato”, espeta Máximo Flores desde el parque central, sentado en el borde de un jardín de flores. Nacido en esta ciudad, atravesada por los ríos Tomebamba, Tarqui, Yanuncay y Machángara, cuenta que este nuevo sistema sí es un aporte al turismo y a la modernidad. “Pero...” Siempre hay un pero. “El precio tiene que ser de 25 centavos de dólar”, propone. Karina Agudo, en cambio, no sabe nada del tranvía. Y es escéptica, piensa que su funcionamiento no va a ayudar en mucho.

El actual alcalde y también candidato para la reelección, Marcelo Cabrera, ha señalado que la posible tarifa es de 35 centavos. Pero la decisión final la tiene el Concejo Cantonal.

Viernes, 08:00. Coincidencia o no, en plena época electoral, inicia la circulación del tranvía en Cuenca. Con ciertas restricciones, opera con frecuencias. Solo grupos prioritarios acceden a los vagones. Entonces Cabrera justifica: “Antes de que soñara con ser candidato (nuevamente), dije que el 8 de marzo iniciaba la operación del tranvía...”. El proceso de formación será de 60 días y gratuito.

Una obra que ha costado 280 millones de dólares y que, según Gustavo Jara, candidato por Fuerza Compromiso Social, solo soluciona 1 de cada 8 pasajeros que necesitan ser transportados (aún cuando los estudios señalan que trasladará alrededor de 150.000 pasajeros al día) ha sido el punto álgido de los políticos.

También la reubicación o remodelación de la terminal terrestre de Cuenca, una infraestructura que, según los usuarios, no cumple con el nivel. Los cables serpenteantes cuelgan desde el techo, algunos asientos están dañados y sin esponjas, comerciantes dicen que no hay zona wifi... Eso sí, está muy limpio. Extremadamente pulcro si se compara con otras terminales. Huele muy bien. El baño, aunque con un costo de 15 centavos, está aseado. Pero no todo reluce.

Luis Morales es propietario de un bazar. Apuntando desde la sala de espera hacia los daños producidos por los años, el hombre recuerda que en mucho tiempo no ha habido un cambio. Lo único: los letreros de los locales y una boletería que hasta ahora continúa vacía. De moderno, nada. Incluso el torniquete que deben atravesar los pasajeros para acceder a los buses luce antiguo.

Si la terminal sale de allí, dice uno de los políticos, el edificio servirá para levantar un centro para adictos, aprovechando que el tema está en boga. Pero, ¿qué piensan los usuarios? Paúl Espinoza, conductor de un bus de Turismo Oriental, considera que la solución sería la construcción de dos terminales, una en el sur y otra en el norte, para relajar el tráfico de vehículos y de pasajeros dentro de la misma terminal. Y también fuera; el tránsito, en horas pico, colapsa. “¿Se aliviará con el tranvía?”, se preguntan los habitantes.

A unas cuadras de la terminal está el Aeropuerto Mariscal La Mar. Un espacio moderno, aunque pequeño. Apenas caminan unas cinco personas por los pasillos. En realidad, hay muchas más haciendo fila en una cooperativa de ahorro que está situada dentro.

Como en las grandes ciudades -en su mayoría- los aeropuertos están a las afueras. En Cuenca no ocurre lo mismo. Esta terminal aérea que lleva el nombre de un militar y político cuencano que rindió lealtad a Perú se levanta dentro de la urbe. “No es necesaria una reubicación”, responde tajante Carlos Jácome, director de la Corporación Aeroportuaria de Cuenca, frente a la propuesta de un aspirante.

Explica que por ahora tiene un flujo de 360.000 pasajeros al año y que la capacidad de la actual terminal aérea es de 750.000. Ni el 50 %. Dice que 2018 ha sido el año de mayor crecimiento en la historia de la Corporación Aeroportuaria: un 20,83 %. “Un cambio de aeropuerto sería ridículo”, afirma.

Los olvidos que impiden el despegue
Terminal. Los usuarios consideran que es necesaria la reubicación de la terminal terrestre.

En las calles, la gente camina con tal pasividad que asusta. Son todos muy amables y carismáticos. Hay perfectas construcciones antiguas, el Puente Roto que es un atractivo turístico, lo cristalino que es el Tomebamba... Todo enamora. El Mercado Mayorista, en El Arenal, rompe esa armonía. Un sitio que, aunque limpio y aparentemente organizado, requiere de una intervención. De ser posible, inmediata.

¡Papa chola, papa chola!...”, gritan las caseritas sentadas sobre costales llenos de tubérculos. Los pasillos exhalan ese olor a pollo crudo y menudencias, a hortalizas y frutas. Y la foto de Cabrera aparece junto a la leyenda: “Mercado seguro con botón de auxilio”.

Hace un mes cambiaron el techo de los locales. Es la última remodelación que recuerdan. El alcalde, nuevamente en época de campaña, les ofreció la mano de obra gratis. Eso sí, los comerciantes costearon el valor de las planchas de zinc. Mercedes Jarama, de 55 años, ha trabajado en el mercado más de la mitad de su vida. Dice que hay demasiados vendedores, que los camiones evitan el paso de los compradores. Pero lo más polémico es el cobro del parqueadero a las amas de casa que llegan a hacer compras, suelta Mercedes. Porque, al tener que pagar un dólar, ellas prefieren ir a un centro comercial.

Para Edith Landi, que aguarda detrás de una línea amarilla la llegada de algún cliente, las ventas informales ensucian la fachada. Y aunque las autoridades tratan de tomar el control, los vendedores se resisten. “Son 4.000 comerciantes (regulados)”, dice una funcionaria que aparece el viernes en la mañana con varios guardias de seguridad. Pide a la gente que respete la línea amarilla y deje libres los parqueaderos y las calles. Algunas personas reniegan, otras lo hacen con calma. Es el mal de todos los días.

La tierra prometida, con abundante miel y leche, necesita despegar. Ocupar su puesto. Y eso, auguran los habitantes, dependerá de su nuevo gobernante.

Para saber

Patrimonio

El Centro Histórico de Cuenca ha sido reconocido por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, con sus 224 hectáreas.

Tesoro natural

En el Parque Nacional Cajas hay sitios de interés arqueológico, varios tramos del Camino Real Andino que conectan la Costa con la Sierra.

Reconocimientos

En 2009 la revista International Living la escogió como destino número uno para pensionados; y la guía Lonely Planet la incluyó entre las 10 ciudades del mundo para visitar ese año; mientras que en 2008 National Geographic la destacó como una de las mejor conservadas.

Los aspirantes a alcalde

Juan Campoverde, Partido Sociedad Patriótica

Entre 2015 y 2018 declaró $ 0 Impuesto a la Renta. Entre 2015 y 2018 pagó $ 0 de Impuesto a la Salida de Divisas.

Doctor en Jurisprudencia y abogado de los Tribunales de Justicia de la República. Título obtenido en la Universidad de Cuenca.

Pedro Palacios, Alianza Azuay El Futuro Que Soñamos

Entre 2015 y 2018 declaró $ 7.818,05 Impuesto a la Renta. Entre 2015 y 2018 pagó $ 195,40 de Impuesto a la Salida de Divisas.

Ingeniero industrial, máster en Administración de Empresas. Su visión: una Cuenca solidaria, productiva y efectiva. Amigable con el medioambiente y con perspectiva de futuro.

Gustavo Jara, F. Compromiso Social

En 2015 declaró $ 128,20 Impuesto a la Renta. Entre 2015 y 2018 pagó $ 51,09 de Impuesto a la Salida de Divisas.

Abogado, exdirector de Correos del Ecuador Azuay, exsubsecretario de Minas(e), exdefensor Público, candidato a la Asamblea Nacional por la alianza AP - Partido Socialista en el 2017.

Jaime Rodas, Adelante Ecuatoriano Adelante

Entre 2015 y 2018 declaró $ 37.107,56 de Impuesto a la Renta. Entre 2015 y 2018 pagó $ 517,89 de Impuesto a la Salida de Divisas.

Empresario, 40 años de experiencia en la industria inmobiliaria, estudios internacionales: Century 21, Escuela Superior de Bienes-Raíces Miami, licencia profesional Florida USA.

César Piedra Landívar, Partido Avanza

Entre 2015 y 2018 declaró $ 4.171,29 de Impuesto a la Renta. Entre 2015 y 2018 pagó $ 3 de Impuesto a la Salida de Divisas

Planificador de edificaciones y del espacio urbano, arquitecto, docente. Construyó obras emblemáticas. Ha sido designado Decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Estatal.

Norma Illares, Libertad es Pueblo

Entre 2015 y 2018 declaró $ 1.341,53 de Impuesto a la Renta. Entre 2015 y 2018 pagó $ 0 de Impuesto a la Salida de Divisas.

Magíster en Desarrollo Local con mención en Territorio y Población. Concejal de Cuenca 2009–2018. Presidente de Comisión de Desarrollo Rural y Comunitario, Gestión de Riesgos.

Paúl Carrasco, Alianza Juntos por el Futuro

Entre 2015 y 2018 declaró $ 17.263,45 Impuesto a la Renta. Entre 2015 y 2018 pagó $ 2.197,07 de Impuesto a la Salida de Divisas.

Exprefecto del Azuay. Presidente por el Sur de la Red Mundial de Gobiernos Regionales por el Desarrollo Sostenible desde 2017. Fundador del Movimiento Participa y Juntos Podemos.

Tarquino Orellana, Movimiento Concertación

Entre 2015 y 2018 declaró $ 21.855,70 Impuesto a la Renta. Entre 2015 y 2018 pagó $ 1.035,05 de Impuesto a la Salida de Divisas.

Abogado, máster en Derecho Administrativo, exconcejal de Cuenca, exprocurador síndico de Cuenca, exvicepresidente del Tribunal Constitucional, miembro de la Comisión de Revisión y Redacción de la Constitución del 2008.

Marcelo Cabrera, Alianza Igualdad-CREO

Entre 2015 y 2018 declaró $ 11.180,60 Impuesto a la Renta. Entre 2015 Y 2018 pagó $ 2.554,18 Impuesto a la Salida de Divisas.

Actual alcalde de Cuenca. Ingeniero civil de profesión, graduado en la Universidad de Cuenca con estudios de posgrado en Inglaterra e Israel. Se inició en la política como prefecto de Azuay.

Jaime Astudillo, Movimiento Contigo

Entre 2015 y 2018 no ha presentado Impuesto a la Renta. Entre 2015 y 2018 pagó $ 344,76 de Impuesto a la Salida de Divisas.

40 años en gestión pública. Autor de la propuesta que le dio a Cuenca el título de ‘Cuenca Patrimonio Cultural de la Humanidad’ y autor y gestor del proyecto Cuenca, Ciudad Universitaria.

Jefferson Pérez, Movimiento Ciudadano Renace

Entre 2015 y 2018 declaró $ 27.836,53 de Impuesto a la Renta. Entre 2015 y 2018 pagó $ 43,04 de Impuesto a la Salida de Divisas.

Empresario cuencano y activista humanitario. Medallista olímpico. Estudió Administración de Empresas y se especializó en España en Estudios Latinoamericanos y Derecho Administrativo.

Lauro López, Justicia con Conciencia Ciudadana

Entre 2015 y 2018 declaró $ 5.673,86 de Impuesto a la Renta. Entre 2015 y 2018 pagó $ 941,71 de Impuesto a la Salida de Divisas.

Exconcejal de Cuenca. Médico cuencano, especialista en Anestesiología. Especialista en Gerencia y Planificación Estratégica de Salud. Tiene un diplomado superior en Desarrollo Local y de Salud en la Universidad de Loja.

Brandon Tenesaca, Unión Ecuatoriana

En 2015 Aún no ha declarado Impuesto a la Renta. En 2017 pagó $ 1 de Impuesto a la Salida de Divisas.

Estudios de primaria en la Escuela Eugenio Espejo, secundaria Colegio Experimental Benigno Malo, estudios superiores en la Universidad Católica de Cuenca con título de Tercer Nivel en Ciencias Jurídicas y Sociales.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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