La protesta pasa a ataques al productor

Grupos de manifestantes irrumpen y atentan en industrias lecheras, florícolas y brocoleras. El Gobierno habla de infiltrados correístas.

Quito /
08 oct 2019 / 00:00

No hay diálogo. Los dirigentes sindicales e indígenas anunciaron que no habrá acercamientos con el Gobierno mientras no se derogue el Decreto 883 que establece el alza de los combustibles. “Solo una vez que mi gente esté en Quito y se derogue el alza de la gasolina y diésel nos podremos sentar a conversar”, advirtió el presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), Jaime Vargas, quien estuvo acompañado de la dirigencia del Frente Unitario de los Trabajadores (FUT).

Además, reiteró que los pueblos y nacionalidades indígenas de las tres regiones del país se han declarado en resistencia y movilización permanente para exigir al Gobierno que retire las medidas económicas. Afirmó que 20.000 indígenas se dirigen hacia la capital desde diferentes provincias de la Sierra centro.

“Hago un llamado a toda la ciudadanía para que se una a esta lucha y a ser parte de la gran huelga nacional que se cumplirá este miércoles 9 de octubre en rechazo a las medidas neoliberales adoptadas por el Gobierno”, aseveró.

De su parte, el presidente del Frente Popular, Nelson Erazo, rechazó las declaraciones del ministro de Defensa, Oswaldo Jarrín, a las que calificó de amenazas. Señaló que la represión en contra de los manifestantes ha sido excesiva y responsabilizó a los ministros de Gobierno, María Paula Romo y de Defensa por lo que sucede.

Justo lo contrario piensan en Carondelet. Desde el palacio presidencial, Juan Sebastián Roldán, secretario particular de la Presidencia, apuntó a infiltrados correístas como la causa por la que la protesta se está radicalizando hacia ataques.

Roldán reprochó los estragos a la economía, a la exportación y a las fuentes de trabajo de los propios indígenas de los ataques que se perpetraron ayer en haciendas productivas de Cotopaxi.

La labor de 31 fincas florícolas del país quedó paralizada, luego de que un grupo de indígenas, con armas y machete en mano, obligara a sus trabajadores a suspender la jornada, para sumarse al paro. De ese total, 28 haciendas están en Lasso, provincia de Cotopaxi y tres en Imbabura. Así lo informó la Asociación de Exportadores de Flores (Expoflores), quien reportó destrozos y pérdidas económicas. Una de las haciendas ubicadas en Lasso pertenece a Bernardo Espinosa, un floricultor que a tiempo pudo evitar que sus trabajadores se vieran afectados. “No han respetado nada, rompiendo púas entraron. En nuestro caso, a tiempo logramos pedir a nuestros trabajadores que se retiren, pero igual entraron para llevarse plásticos y maderas que más tarde usaron para quemar en la carretera”, dice.

Ahora su finca está cerrada y eso, dice, le significa dejar de cortar 30.000 tallos por día para exportar. Si se suma el problema de traslado y comercialización que han tenido en los últimos 5 días por el cierre de carreteras, Espinosa menciona que por lo menos ha dejado de despachar unos 100.000 tallos, lo que significa una pérdida económica que llega a los $ 30.000.

Pero las florícolas no son las únicas afectadas en Lasso. Este mismo problema también se registró en las fincas de cultivos de brócoli. En el mismo sector, un grupo de indígenas con palos y piedras entran a la fuerza hasta las instalaciones de Parmalat, para llevarse productos. El acto fue rechazado por el Gobierno Nacional. A través de un comunicado, dijo que este tipo de manifestaciones, que incluyen vandalismo y delincuencia “están afectando a la ciudadanía y son responsabilidad directa de la dirigencia de quienes se han movilizado, pues construyen un ambiente de violencia en el país”.

El secretario particular de la Presidencia cuestionó este tipo de comportamientos: “Los hermanos indígenas nunca han saqueado. En la Sierra centro nunca hemos visto imágenes como las que acaban de ver (...) Eso no es protesta social: es el cometimiento de un conjunto de delitos y nosotros como Gobierno no vamos a permitir que eso suceda”, aseguró. RRG/LZA

Jaime Vargas

Presidente de Conaie

“No somos ni Correa, ni Moreno, Nebot o Lasso; somos pueblo organizado contra un Gobierno impopular. Nosotros no le estamos haciendo el juego a Correa. No estamos de acuerdo con quienes han saqueado y con quienes han robado, no son parte de nuestra lucha y deben responder a la justicia”.

Juan Sebastián Roldán

Secretario de Presidencia

“Una cosa es manifestarse y otra es lo que está sucediendo. Los mayores perjudicados de que ataquen a florícolas, a brocoleras y a industrias en Cotopaxi, son los pobladores de Cotopaxi. Esto no es una disputa del movimiento indígena contra el Gobierno. Esto es el correísmo organizado. Tienen infiltrados”.

Oswaldo Jarrín

Ministro de Defensa

“Las Fuerzas Armadas pueden apelar, como cualquier otro ciudadano a su derecho a la autodefensa. No se provoque a la fuerza pública, no la desafíen, no hay que agredir a los militares, hay que respetarles”.

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