Tres comisiones al garete

Las bancadas de PAIS, CREO y el BIN son incapaces de aplicar su acuerdo legislativo. Mientras tanto, socialcristianos y correístas pactan en las comisiones.

Quito /
24 may 2019 / 00:01

El acuerdo entre los bloques de la nueva mayoría que la semana pasada condujo a la elección de César Litardo como presidente de la Asamblea fue difícil de lograr. Lo que nadie calculaba es que, una vez logrado, resultara imposible de ejecutar. Así es, al menos por el momento, en tres comisiones clave: Derechos de los Trabajadores, Gobiernos Autónomos y Educación. Ayer, Alianza PAIS, CREO y el BIN continuaban disputando esas presidencias. De esa disputa va saliendo sorpresivamente beneficiado el Partido Social Cristiano, que se negó a pactar con el oficialismo en el Pleno, pero no tiene empacho de hacerlo con el correísmo en las comisiones, gracias a lo cual hoy acaricia la posibilidad de quedarse con dos de ellas. Todo parece indicar que será en el Pleno donde se diriman las diferencias.

El acuerdo era claro: los asambleístas de CREO Jeannine Cruz y Héctor Yépez presidirían las comisiones de Educación y Gobiernos Autónomos, respectivamente. PAIS reservaba la de Derechos de los Trabajadores, fundamental para dar curso a las reformas laborales del Gobierno, para uno de los suyos: María José Carrión. Llegado el momento, ninguno de ellos tuvo el respaldo de los miembros. Desde el 16 de mayo, cuando fueron constituidas, cada una de esas comisiones ha seguido caminos diferentes.

¿Qué dice la ley de la Función Legislativa? Que los asambleístas que encabezan la lista de cada comisión (en este caso Cruz, Yépez y Carrión) deben coordinar la primera sesión en la que se elegirá presidente. De no hacerlo en ocho días, la decisión pasa al Pleno. Sabiéndose huérfanos de apoyo por camisetazos de última hora, tanto Cruz como Yépez pospusieron sus convocatorias en el afán de salvar el acuerdo.

Eso no impidió que seis de los diez integrantes de la Comisión de Educación se reunieran ayer en ausencia de Jeannine Cruz y eligieran, en un acto de legalidad discutible, a Jimmy Candell (BIN) como presidente y Teresa Benavides (PAIS) como vicepresidenta de la Comisión. Ninguno de ellos tuvo el menor empacho en romper el acuerdo legislativo. Cruz no perdió el tiempo y presentó una demanda ante la Presidencia de la Asamblea. Ella confía en que el Pleno dirimirá a su favor. La pregunta es: ¿podrá presidir la Comisión con la mayoría en contra?

En Gobiernos Autónomos (la comisión que correspondía a Héctor Yépez) el camisetazo provino de Andrea Yaguana, una asambleísta de bajo perfil integrante, en los papeles, del oficialismo, pero famosa por fluctuar entre ese bloque, el correísmo y el serranismo según la dirección del viento. Gracias a ella, la virtual alianza entre correístas y socialcristianos alcanzó la mayoría que le permitió dar un golpe de Estado, el día martes, y nombrar (también al filo de la ley) al socialcristiano Raúl Auquilla como presidente y Yaguana como vicepresidenta. Ayer, sin embargo, se arrepintieron. Reconocieron la ilegalidad de lo actuado, retiraron los nombramientos y dirigieron a la Presidencia una solicitud de sanción contra Yépez por no haber convocado a sesión.

Lo de la importantísima comisión de Derechos de los Trabajadores, finalmente, parece una obra de teatro, con personajes que entran y salen de la escena y un desenlace inesperado. Primer acto: María José Carrión, a quien correspondía la presidencia, según el acuerdo, convoca a reunión para las 21:00. Ella y otros tres oficialistas asisten y esperan por cuórum durante quince minutos. Segundo acto: los presentes se levantan y se van. En la puerta del ascensor, se topan con siete que llegan con retraso. ¿Calculado? Son correístas, socialcristianos y dos de CREO, incluido Roberto Gómez, quien desde el principio se negó a ser parte del acuerdo. “Ya estamos aquí, María José, quédate”, le dice Cristina Reyes. Carrión, sin darse el trabajo de contar cuántos se iban y cuántos llegaban, elige irse. Tercer acto: siete sí hacen cuórum. A las 21:24, cuando Carrión notificó vía correo electrónico la cancelación de la sesión, el socialcristiano Vicente Taiano ya era presidente. Carrión también ha presentado una apelación, pero sin demasiadas esperanzas.

Alianza implícita

Correístas y PSC, unidos

Hay un denominador común en las tres comisiones en disputa: la implícita alianza entre dos bancadas que no se sumaron al acuerdo legislativo: el Partido Social Cristiano y el correísmo. Incluso dos de ellas, las de Derechos de los Trabajadores y Gobiernos Autónomos, pueden terminar, contra todo pronóstico, en manos socialcristianas.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

TAGS:
A LA CARTA