Periodistas se preparan para coberturas en zonas de conflicto de la mano de los cascos azules

El objetivo de la actividad es preparar a los profesionales de la comunicación para actuar adecuadamente en las zonas de crisis.

Quito /
20 jul 2019 / 11:48

Un atentado terrorista ocurrió mientras la comandante de una misión de las fuerzas de paz de Naciones Unidas daba una rueda de prensa. Era el martes 16 de julio, pasado el mediodía. Se activaron los protocolos de seguridad, la comandante fue puesta a salvo y los periodistas evacuados en medio de explosiones y una lluvia de balas.

Resultado de la acción terrorista: un miembro de las fuerzas de paz muerto y tres periodistas heridos. Ese es el escenario que viven eventualmente los efectivos de cascos azules desplazados en las zonas en las que se han desatado guerras, desastres o conflictos religiosos y las misiones de paz de distintos países deben intervenir.

El ejercicio se desarrolló en el cuartel militar Ecuador, en la vía vieja hacia Amaguaña en el suroriente de Quito, en donde tiene su base de operaciones la Escuela de Misiones de Paz dirigida por el coronel Roberto Muñoz.

Forma parte del curso de Corresponsales de Seguridad, Defensa y Operaciones de Misiones de Paz que inició el 15 de julio y concluirá el viernes 26 con una ceremonia en el Ministerio de Defensa.

La capacitación fue organizada por el Comando Conjunto (Comaco) de las Fuerzas Armadas. El miércoles el jefe del Comaco, Roque Moreira, visitó a los 25, entre periodistas, militares y una policía que, en la primera semana, recibieron nociones de derecho internacional humanitario, manejo de estrés, labor periodística en zonas hostiles, negociación y mediación, con ejercicios prácticos.

Ese día los alumnos del curso se enfrentaron al simulacro del secuestro de uno de sus miembros a cargo de los rebeldes del Ejército de Liberación del país africano de Kharanas que dio 48 horas a su gobierno para la salida de los políticos corruptos.

Hubo acercamientos, negociación, el pago de una parte del rescate y el desenlace fue la intervención de efectivos militares que concluyeron con la liberación de la rehén. La Cruz Roja también estuvo presente en la preparación de los corresponsales que recibieron charlas sobre como superar el estrés y estrés postraumático provocado por situaciones de crisis.

También hubo tiempo para que el coronel Christian Regalado hable sobre la estructura de las Fuerzas Armadas, el capitán Eduardo Borja explique el manejo de crisis en los diferentes escenarios o el mayor José Enrique Avilés explique las técnicas para captar imágenes en zonas hostiles porque “para sobrevivir la primera parte es la preparación sicológica”.

En otro ejercicio cumplido el viernes los rebeldes que dijeron agrupar a 15.000 miembros secuestraron a un miembro de cascos azules. La tarea de los periodistas en ese caso fue obtener la mayor parte de información y lanzar una alerta con las demandas para los medios para los que trabajan en la zona de conflicto. Posteriormente la práctica se orientó a la utilización de un GPS y la ubicación de coordenadas en puntos específicos.

El objetivo de la actividad es preparar a los profesionales de la comunicación, civiles, policiales y militares para actuar adecuadamente en las zonas de crisis al momento de desarrollar sus actividades periodísticas.

Los instructores son militares expertos ecuatorianos que han participado en misiones de paz en varios rincones del planeta. Han sido testigos de la aplicación de las condiciones propicias para el arreglo pacífico de las polémicas suscitadas entre las partes en conflicto.

El general Nelson Proaño, director de Educación y Doctrina Militar, resaltó la importancia de la preparación de los comunicadores en vista de las nuevas amenazas y riesgos a las labores periodísticas especialmente en las zonas de frontera.

Habló de las consecuencias del proceso de paz colombiano, del peligro del narcotráfico, entre otros temas. Una de esas consecuencias fue el asesinato de cuatro miembros de la Marina en el sector de Mataje, en San Lorenzo, Esmeraldas, el secuestro de tres periodistas de diario El Comercio y su posterior asesinato, el secuestro de la pareja conformada por Óscar y Katty y finalmente la desaparición y asesinato de un militar en el sector de Tobar Donoso, en Carchi.

El caso del equipo de El Comercio evidenció el riesgo que representan determinadas zonas en conflicto para el trabajo periodístico. La capacitación de corresponsales busca también brindar medidas de seguridad a los comunicadores que se desplazan a zonas como Buenos Aires, en Imbabura, aquejado por el problema de la minería ilegal o al cordón fronterizo entre Carchi, Esmeraldas o Sucumbíos.

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