La tentación del pago mínimo

Los ecuatorianos prefieren cuotas más pequeñas a la hora de pagar la tarjeta de crédito. Los más jóvenes son los que se inclinan por esta posibilidad.

Quito /
15 sep 2019 / 00:01

Hace seis meses, Érika, de 21 años, decidió solicitar una tarjeta de crédito, luego de haber conseguido su primer empleo, para dos cosas: pagar sus suscripciones de Netflix y Spotify y para comprar pasajes aéreos para ir de vacaciones.

No obstante, la profesional en Talento Humano, reconoce que ahora usa el plástico para otros gastos: comprar ropa, pagar las cuentas del supermercado, etc. Érika reconoce que no tiene idea cuánto del total de su deuda ha diferido, es decir, ha establecido pagar a tres, seis, o 12 meses o cuánto tiene en crédito corriente o cuánto suma su crédito rotativo.

Según un estudio de Equifax, la multinacional que trabaja en el análisis de datos y también ofrece los servicios de buró de crédito, en los últimos tres años el crédito rotativo es el más apetecido por los usuarios de tarjetas en Ecuador.

¿Qué es el crédito rotativo? Es un tipo de crédito que permite a los consumidores pagar todo o parte del saldo pendiente, por lo que caben los pagos mínimos. Mientras que en el caso del crédito diferido, el emisor fija un pago mensual.

Según Equifax, el 57 % de tarjetahabientes del país prefiere el crédito rotativo, el 19 % va por el crédito corriente, mientras que el crédito diferido a 12 meses ocupa el 9 %.

En el caso del crédito rotativo, de cada pago que realiza el usuario, una parte o todo el dinero va hacia el interés, en lugar de hacia el capital (la cantidad real que se pidió prestado). Lo que significa que la cantidad total que al final se paga es mayor a la cantidad real que se pidió prestado.

“El crédito rotativo es una forma implícita que tiene la institución financiera de subdividir la deuda en cuotas mucho más pequeñas en el largo plazo, generalmente las instituciones lo hacen a 36 meses”, explica Carlos Martínez, gerente de Datos y Analítica de Equifax en Ecuador.

Si bien el crédito rotativo ofrece mayor flexibilidad al deudor, este es más costoso asegura Sonia Zurita, profesora de Banca de la Escuela Politécnica del Litoral (Espol).

Analistas sostienen que recurrir al pago mínimo es perjudicial para la salud de las finanzas personales o familiares.

La tentación del pago mínimo

De acuerdo a cifras de la Superintendencia de Bancos, a junio de 2019, el saldo de crédito rotativo sumaba $ 3.085 millones, mientras que el diferido alcanzaba $ 3.429 millones.

¿Quiénes son los que más recurren al crédito rotativo? Los jóvenes son quienes más optan por la modalidad a la hora de hacer sus consumos. La generación ‘centenial’, compuesta por jóvenes que están por cumplir los 22 años de edad, la que más usa el crédito rotativo con un 67 %; le sigue los ‘milenials’ (entre los 23 y los 36) quienes consumen este tipo de crédito en un 56 %; mientras que los ‘baby boomers’, personas que hoy tienen entre 38 y 57 años, representan un 53 %.

Para Sergio Torassa, gerente general, Cardinal Investments y profesor de Finanzas, IDE Business School, ciertas personas ven el diferido como una extensión de sus ingresos mensuales. Esta visión ciertamente no es correcta, ya que lo que están haciendo es endeudándose, tomando un crédito que ha de cancelarse al banco en un plazo relativamente corto.

Otro dato respecto al comportamiento de consumo con tarjetas de crédito de los ecuatorianos es que, en promedio, una persona tarda hasta siete meses en realizar la primera compra con una tarjeta de crédito nueva. Los analistas de Equifax también determinaron que en promedio un cliente de tarjeta de crédito paga mensualmente unos $ 500.

Para usar tarjetas de crédito, el primer paso es ser consciente de lo que debe: cuánto hay que pagar y cuándo hay que pagarlo, aconseja Equifax. Si usted maneja una tarjeta, dice la firma multinacional, es importante tener siempre presente tres datos clave: monto de deuda, fecha de pago y fecha de corte de su estado de cuenta.

3,2 millones de tarjetas en el país

Hasta junio de este año se contabilizaron en el país 3,2 millones de tarjetas de crédito, según cifras de la Superintendencia de Bancos.

En el mismo mes del año pasado el número de tarjetas ascendía a 2,9 millones. Es decir, en seis meses el número de plásticos creció en cerca de 300.000 unidades, según las cifras publicadas por el organismo de control del sistema financiero.

En el país, hasta febrero de este año, unas 359.874 personas tienen tres o más tarjetas de crédito, esto representa un incremento del 12 % en relación con febrero del 2018.

Es decir, cerca del 10 % de tarjetahabientes tiene tres o más tarjetas de crédito. Ante esa situación, las entidades y analistas recomiendan manejar con mucha precaución el uso de los plásticos para evitar sobreendeudamiento. Lo esencial es adquirir deuda de acuerdo a las posibilidades de pago.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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